Monday, June 17, 2013

Bienvenida, familia Payá

Payá, Exilio, Represión

Bienvenida, familia Payá
Si la familia Payá ha considerado que su lucha por tratar de demostrar
el crimen cometido en la persona de Oswaldo la puede realizar de manera
más efectiva con este desplazamiento, nada tengo que oponer
Pio E. Serrano, Madrid | 17/06/2013 10:48 am

Confieso que, en general, prefiero evitar el uso de la primera persona
en las reflexiones políticas. Quizás se deba ello al cuidado que suelo
tomar para no permitir que una excesiva subjetividad termine por
deformar las ideas que deseo expresar. Sin embargo, en la ocasión de la
llegada de la familia Payá a Estados Unidos, deseo expresar abiertamente
mi alegría por su decisión.
En primer lugar, porque es suya. Tomada en el libre ejercicio de su
voluntad. En segundo lugar, porque considero que el natural relevo
generacional en la oposición al régimen castrista y el natural
posicionamiento ante sus nuevas estrategias, permite el diseño de nuevas
y más arriesgadas, incluso polémicas, propuestas.
Si la familia Payá ha considerado que su lucha por tratar de demostrar
el crimen cometido en la persona de Oswaldo la puede realizar de manera
más efectiva con este desplazamiento, nada tengo que oponer. Es más,
tengo el convencimiento de que, efectivamente, se ha tratado de un
asesinato. Cinco décadas de implacable represión castrista avalan esta
presunción.
Para los que piensan que la resistencia interior de Payá y sus
compañeros ha sido una versión blanda de oposición desconocen la
eficacia moral y estratégica del Proyecto Varela. No sólo Payá puso en
evidencia ante la opinión pública mundial la nula credibilidad de la
propia legalidad del régimen sino que también puso nerviosa a la alta
jerarquía de la Iglesia Católica cubana. Y todo ello dentro de la Isla,
arrostrando los ciertos peligros que lo acecharían, hasta consumarse en
su asesinato.
A estas alturas, poco importa que el Gobierno español, por boca de su
ministro de Exteriores, se haya puesto de perfil e ignore la farsa en
que La Habana convirtió el juicio que encontró culpable al único español
imputado. Es una práctica habitual que responde a la defensa de los
intereses españoles en la Isla.
A estas alturas, es perfectamente legítimo que la familia Payá
instrumente a su favor la legalidad vigente, que le permite la
flexibilidad de golpear fuera y dentro, sin renunciar al propósito que
la alienta.
A Lenin le gustaba repetir, dejad que los burgueses hagan sus leyes, con
ellas haremos la cuerda con la que los ahorcaremos. Y reescribiendo a
Deng Xiao Pin, podemos repetir, dentro o fuera, o dentro y fuera, lo
importante es que el gato cace ratones.
No sé si la familia Payá continuará alentando el proyecto político que
defendía Oswaldo, apoyado en un moderado grupo de seguidores dentro y
fuera de la Isla; supongo que sí, por lo que le oí proclamar a Rosa
María en Madrid, después de entrevistarse con Ángel Carromero y el
canciller español. Mucho me alegraría que fuera así. Mientras más plural
sea la oposición al régimen más ganaremos los cubanos en la futura
integración de una sociedad política en libertad.
Nadie tiene el privilegio de trazar las fronteras de "pureza" en la
composición de ese cuerpo formado por sucesivas e indistintas oleadas de
exiliados o inmigrantes. Todas ellas idénticas, al menos, en el rechazo
al régimen.
Esta familia que acaba de llegar a Miami ha sufrido la persecución y el
atropello, la humillación y las golpizas de los represores en Cuba. No
han hecho oposición desde las tibias aguas del Norte. Se ha ganado, al
menos, el respeto, aunque algunos puedan disentir legítimamente de sus
propuestas. Y estoy seguro de que su decisión en nada se debe a la huida
de tales consecuencias. Sencillamente, ha creído que así puede ser más útil.
Todos los exilios poseen una perversa tendencia autofágica. La
conocieron los exilios de los rusos blancos, los republicanos españoles
y hasta los mexicanos que huían de los momentos más cruentos de su
revolución y los chinos que se fugaban de Mao. Durante más de cinco
décadas los exiliados cubanos la hemos practicado. Ya es hora de que
comencemos a olvidarla.

Source: "Bienvenida, familia Payá - Artículos - Opinión - Cuba
Encuentro" -
http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/bienvenida-familia-paya-284824

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