Monday, April 1, 2013

Alicia y las UMAP

Alicia y las UMAP
Isis Wirth | París | 31 Mar 2013 - 9:55 pm.

Alicia Alonso tuvo que salvar a varios de sus bailarines de los campos
de trabajo forzado, y la primera presentación de su compañía en París
estuvo marcada por la amenaza de esos campos.

Alicia Alonso velaba por sus bailarines como por la niña de sus ojos. La
compañía era su bien, su capital —aun cuando nunca lo haya admitido
públicamente—, y era necesario protegerla de lo que podría ponerla en
peligro. Para lo cual estaba lista a emplear a fondo toda su influencia,
y podía poner en la balanza un argumento decisivo: la amistad de Fidel
Castro, y la de su hermano Raúl, jefe de las fuerzas armadas. Todo lo
cual hacía del Ballet Nacional, de cierta manera, una especie de burbuja
protegida de los rigores del régimen.

El viento del Este del que Alicia quería preservar al ballet no soplaba
solamente en lo estético. Era también una forma de control de la
sociedad que podía comprometer sus propios proyectos. En 1963, Fidel
Castro había instituido el servicio militar obligatorio, con una
duración de tres años. Todos los jóvenes cuya edad se comprendía entre
los 16 y los 27 años deberían inscribirse, y eran convocados a
interrogatorios y exámenes médicos. El primer llamado tuvo lugar en
1964. Alicia Alonso intervino para que sus bailarines fuesen eximidos,
explicando que tenían algo mejor que hacer que estar uniformados, ya que
se encontraban en la edad idónea para bailar. Hubiese sido lamentable el
arruinar, durante esos años de "servicio", los frutos de la larga y
difícil formación de los bailarines clásicos. Lo obtuvo. El Ballet de
Cuba fue en esto, también, la excepción de la regla.

Pero Fidel Castro tenía otra cosa en la cabeza: en un discurso sobre el
servicio militar obligatorio había amenazado con enviar a trabajar a
todos los que habían obtenido una visa para Estados Unidos y una
autorización de salida del país que todavía no hubieran utilizado, y "no
en empleos cómodos sino en la agricultura". Se trataba de encontrar los
medios para re-incorporar a los "desviados" en el camino recto del
socialismo.

En un viaje a Bulgaria, a principios de 1965, su hermano Raúl, ministro
de Defensa, quedó particularmente impresionado por el hecho de que Sofía
y otras ciudades del país estuvieran limpias de "esos desechos sociales"
cuya presencia en las calles de La Habana constituían una ofensa a la
revolución. En esa época, el régimen búlgaro era reputado por sus
"experimentos" destinados a reconducir a los homosexuales a un
comportamiento "normal". Además, un grupo de especialistas soviéticos en
el control de la prostitución y la homosexualidad arribó un poco más
tarde a Cuba, para que se conocieran los métodos en vigor en la patria
de Lenin.

La revolución pretendía ser "moral" y puritana. ¿Habría que ver en ello
los resultados de la formación jesuita de los hermanos Castro y los
vestigios de su educación católica? Es posible, pero no ha sido
demostrado. El poder no soportaba el inconformismo comprendido en la
cuestión de la moral. Y encontraba en este punto un modo más de
desmarcarse de la "depravación" del imperialismo que denunciaba.

Cuba tuvo así sus campos de reeducación por medio del trabajo pero, a
diferencia del Gulag soviético, estos fueron colocados bajo el control
del ejército, es decir, de Raúl Castro. En 1965 fueron creadas las
Unidades de Ayuda Militar a la Producción (UMAP). Eran en estas donde
debían ser regenerados, corregidos y convertidos a la norma ideológica
castrista los diversos parásitos que ultrajaban a la revolución. Y eran
muchos los que entraban en esta categoría. Llevar el cabello demasiado
largo o un vestuario que no se ajustara al gusto del poder, escuchar la
música de los Beatles, haber querido salir del país debido a razones
"sospechosas"… todo esto podía indicar que se había cedido a la
"penetración ideológica" del imperialismo. Lo cual era suficiente para
ser conducido a las UMAP, lo mismo que el mostrar de manera más clara
una hostilidad respecto a la revolución.

Dos "grupos" estaban particularmente contemplados: los "creyentes" de
todo tipo —curas o seminaristas católicos, protestantes, testigos de
Jehová, adeptos de la santería e incluso masones— y los homosexuales.

El hombre nuevo, el bailarín nuevo

Los campos se instalaron en la provincia de Camagüey, una región de
vastas llanuras, lejos de todas las miradas. Las condiciones de vida
eran lamentables; a la promiscuidad se agregaban el hambre, la sed, los
maltratos. Los que rompían el reglamento o no cumplían las normas de
producción eran sometidos a castigos y torturas diversos. No hubo
ninguna tentativa de revuelta, ya que la represión era despiadada, y no
habría que descontar la memoria aún fresca de las ejecuciones tras la
caída de Batista.

Toda tentativa de evasión estaba condenada al fracaso. Los detenidos
eran contados en varias ocasiones, y si alguno lograba escapar a la
vigilancia de los guardianes, enseguida era perseguido por los
milicianos de la "Lucha contra Bandidos". Como no podían fugarse,
algunos se mutilaban con tal de encontrar en el hospital condiciones de
vida más clementes. Allí, un médico simpático podía aceptarlos por un
día o dos, antes de reenviarlos al trabajo. Los detenidos buscaban
entonces prolongar su estancia en el hospital, provocándose infecciones
o agravando sus propias heridas.

La primera recogida ocurrió en 1965. La mayoría de los elementos
"antisociales" fueron agrupados en Villa Marista. En junio de 1966, tuvo
lugar un segunda "convocatoria". Quienes continuaban frecuentando las
iglesias, los templos y otros sitios de culto, los marginales y los
homosexuales, fueron llamados a llenar formularios militares que los
presentaban oficialmente como soldados del ejército. En un Estado
militarizado como lo era el cubano —sobre todo después de la creación de
las Milicias Nacionales Revolucionarias—, ello podía parecer banal.

Inevitablemente, algunos bailarines se arriesgaban a ser contemplados en
esas convocatorias. Cuando Alicia Alonso intervino para obtener que
fuesen dispensados del servicio militar no solo había argumentado que
existían pocos bailarines clásicos en la Isla y que no era fácil
reemplazarlos, dado que una nueva generación estaba aún formándose en la
Escuela Nacional de Ballet. También había insistido en el hecho de que
esa escuela les inculcaba a sus alumnos los "nuevos valores" para crear
no solamente el "hombre nuevo" sino también el "bailarín nuevo", viril y
liberado de las "plagas del pasado". Dicho de otra manera, un bailarín
heterosexual y machista.

Sin embargo, esto no fue suficiente para resguardar a dos bailarines de
las redadas que conducía el régimen contra aquellos que muchos llamaban
despectivamente "pájaros". Uno de ellos fue Julio Medina. Cuando
vinieron a buscarlo a su apartamento, a las tres de la mañana, el amigo
con quien estaba se despertó bruscamente y se escondió en un armario.
Conminaron a Medina a vestirse y seguirlos. El bailarín les pidió
permiso para ir al baño. Al pasar por el armario, logró introducir un
trozo de papel con el número telefónico de la persona a quien el amigo
debía llamar en caso de urgencia: Alicia Alonso.

Medina no se hacía ilusiones, sabía que lo habían prendido para
conducirlo a las UMAP. Lo hicieron montar en un carro de la policía. El
vehículo no se dirigió, sin embargo, a la estación de policía. Se
tomaron el tiempo de recoger a otros "clientes", drogadictos y ladrones
entre ellos.

Arribaron finalmente a una vieja casona colonial, donde ya se
encontraban encerradas centenares de personas. Se disponían a traer
camiones para transportarlos a los campos. Medina tuvo suerte: era
domingo y los camiones debían esperar hasta el lunes para poder partir.
Mientras tanto, su amigo había conseguido avisar a Alicia Alonso.

Ella vino tan pronto pudo, en un gran carro acompañada por su marido,
contó luego Julio Medina en el documental Conducta impropia (1984) de
Néstor Almendros y Orlando Jiménez-Leal. Alicia no podía ver a Medina,
pero él sí a ella: discutía con los oficiales. Sus argumentos debieron
tener el peso suficiente, pues le respondieron que el bailarín sería
liberado, pero, no obstante, debía presentarse frente a una "comisión"
interrogadora.

Alicia también pudo arrebatar de las garras de las UMAP a Lorenzo
Monreal, quien había sido durante un tiempo, a pesar de su
homosexualidad, el segundo marido de su hija Laura, con quien tuvo, en
1959, un hijo nombrado Iván.

Durante su arresto, Monreal y Medina fueron rapados. Una vez de vuelta
al ballet, tuvieron que ponerse una peluca para bailar en escena. Lo
cual provocó risas entre el público. La crueldad era todavía mayor
cuando, entre los que reían, se encontraban con probabilidad
homosexuales y sabían que también ellos podían ser arrestados en
cualquier momento y enviados a los campos de Camagüey.

Al final, ningún miembro del Ballet conoció la reeducación por medio del
trabajo, lo que no fue el caso de muchas otras personalidades
artísticas, como el teatrista Armando Suárez del Villar, el dramaturgo
Héctor Santiago, o el poeta José Mario, por solo mencionarlos a algunos
de ellos.

La policía no había venido, ciertamente, a arrestar a los "desviados" en
los locales de la compañía. Alicia lo había dicho con claridad: "Mis
bailarines están hechos para bailar y no para cortar caña". Pero lo que
motivaba a la prima ballerina assoluta no era una especial compasión por
las víctimas de un régimen machista. Desde luego, la homofobia no era su
asunto predilecto. Su estancia en los Estados Unidos, y notablemente la
frecuentación de un cierto Jerome Robbins, la había persuadido de la
inanidad de ese tipo de prejuicios. En Ballet Theatre, había visto vivir
en pareja a Antony Tudor y Hugh Laing. Pero ella pensaba, antes que
todo, en el interés de su compañía. Su actitud estaba guiada por un
pragmatismo sólido.

Bailarines en fuga y segurosos a escena

Lo sucedido a Julio Medina y Lorenzo Monreal conmocionó a varios de los
miembros de la compañía. Como contó más tarde Jorge García, si Alicia
había obtenido su liberación en el espacio de veinticuatro horas,
incluso antes de que pudiesen ser confinados en los campos, los
homosexuales del Ballet notaron que esa no fue la suerte de los actores
de Teatro Estudio, ni de los bailarines de Ramiro Guerra o del Teatro
Lírico. La protección que podía ofrecerles la bailarina les parecía
bastante frágil, sino aleatoria, a pesar de los lazos personales que
ella tenía con Fidel y Raúl, así como con Alfredo Guevara, quien
entonces reinaba en el cine cubano, y con Antonio Núñez Jiménez,
presidente entonces de la Academia de Ciencias. Lo que había hecho por
dos, ¿podía volver a hacerlo por otros? Y si no hubiese sido prevenida a
tiempo, ¿qué habría ocurrido?

Se instaló entre ellos el miedo. "Todos nosotros, que no entrábamos en
los cánones del Partido, podíamos ser enviados a las UMAP. Esta máquina
siniestra continuaba proyectando su sombra amenazante sobre nosotros",
explicaría Jorge García. "El único medio que teníamos de salvarnos para
no finalizar en los campos, era irnos de Cuba". Lo que determinó a
varios bailarines de la compañía a aprovechar la primera ocasión para
darse a la fuga.

En octubre de 1966, el Ballet Nacional fue invitado al Festival de Danza
de París, creado por Jean Robin en 1963, según la voluntad del primer
ministro Georges Pompidou, y su ministro de Cultura, André Malraux. Los
cubanos debían abrir el festival, que tenía lugar en el teatro de los
Campos Elíseos. Presentarían dos espectáculos, Giselle, con Alicia
Alonso, y Espacio y movimiento, de Alberto Alonso sobre música de Igor
Stravinsky.

Esta invitación revestía una gran importancia para Alicia. No se la
había vuelto a ver después de varios años en las más grandes escenarios
occidentales, y algunos se preguntaban si no estaba "enterrada" en Cuba.
Se sabía, sí, que el Ballet se presentaba con frecuencia en las
"democracias populares", pero su venida a París, que era todavía la
capital de las artes, permitiría eliminar toda duda acerca de la
permanencia del talento de la prima ballerina assoluta.

La solicitud hecha a los cubanos se inscribía en la voluntad del general
De Gaulle de mostrar que él estaba por encima de la lógica de los
"bloques". Poco tiempo antes, había visitado la URSS. En cada una de las
etapas de su viaje —Moscú, Leningrado, Novossibirsk— había visto
espectáculos de ballet, lo que le posibilitó al Ballet de Novossibirsk,
menos conocido que los del Bolshoi o el Kírov, presentarse el año
siguiente en París. Y el presidente francés también quería reanudar el
contacto con La Habana, tras la larga tensión que había seguido a la
crisis de los misiles de 1962.

Diez bailarines del Ballet Nacional de Cuba, todos homosexuales, estaban
resueltos a liberarse definitivamente de la amenaza de ser enviados a
los temidos campos de trabajo forzado. Toda la voluntad de Alicia Alonso
de protegerlos no les parecía garantía suficiente, y el viento podía
cambiar. Estimaban que lanzarse a una aventura penosa e inusitada era
mucho mejor que regresar a la Isla.

El Ballet había venido fuertemente "enmarcado" por agentes de Seguridad
del Estado, cuya función era justamente prevenir e impedir cualquier
tentativa de fuga. Los bailarines se sabían vigilados. Como
"acompañantes" del Ballet figuraban "administradores" y "organizadores",
contaría Julio Medina, que en realidad estaban pagados por el Gobierno
para controlar a los miembros de la compañía.

Dos franceses estaban al corriente del plan de los bailarines. Uno de
ellos vivía en la rue de Lille, no lejos del hotel de Orsay donde se
alojaba el Ballet. Según Jorge García, el plan inicial era esperar a la
última función para proceder a la estampida. Mientras tanto, transferían
poco a poco sus guardarropas al apartamento de la rue de Lille. Con el
pretexto de que el frío había llegado a París, salían del hotel
enfundados en varias capas de ropa, y regresaban al hotel más ligeros.
Parecía que el plan iba a funcionar cuando uno de ellos sorprendió a
todos: Eduardo Recalt no quiso arriesgarse a esperar, y el día de la
primera función de Giselle pidió asilo político en la embajada
norteamericana.

Los de la Seguridad se pusieron en alerta. A Medina se le ocurrió
entonces llenar una maleta con sus efectos personales y lanzarla por la
ventana de su habitación del hotel. Dos "secuaces" la esperarían en los
bajos. El ruido de la maleta lanzada fue tal que los policías cubanos
fueron a tocar a las puertas de los cuartos de los bailarines para
preguntar qué había pasado. Medina tuvo el reflejo de meterse,
completamente vestido, bajo las frazadas de la cama para aparentar que
el ruido lo había despertado. Le dijo al agente que había oído un ruido
terrible, pero no sabía de qué se trataba. El otro no insistió más.

Los bailarines que habían decidido escapar comprendieron que no podían
demorar la fuga. No importaba si a la función del 4 de noviembre debían
asistir Georges Pompidou y el ministro de Defensa, Pierre Mesmer.
Ninguno de ellos se presentó en la tarde al ensayo general. En ese
momento, se encontraban en un buró del Ministerio del Interior,
depositando un pedido de asilo. Su caso era peliagudo, ya que Cuba no
era parte de la lista de países que podían dar lugar a esa demanda. Los
funcionarios franceses necesitaban luz verde. En la espera, los nueve
fugitivos se decían que si París los abandonaba a su suerte, tratarían
de entrar por la fuerza en la embajada norteamericana. Finalmente, su
demanda fue aceptada, pero su situación no se regularizó sino el 15 de
diciembre, con la publicación de una circular oficial que resolvió
definitivamente el asunto.

Los agentes cubanos trataban desesperadamente de atrapar a los
tránsfugas. Alicia Alonso se había derrumbado. Lorenzo Monreal, el padre
de su único nieto, Iván, formaba parte de los traidores a la revolución.
Junto a él, Julio Medina, Jorge García, Jaime Gil, Ricardo Nunes, Héctor
Núñez, Maximiliano Ramos, Jorge Luis Lago y Manuel Nasco. La bailarina y
su marido, Fernando, el director del Ballet, tenían que apurarse para
encontrar soluciones. Había que modificar el reparto de los roles,
adaptar la coreografía para llenar los huecos. El mismo Fernando Alonso
volvió a bailar, así como el director de escena. Y en el colmo del
ridículo, dos agentes de la Seguridad fueron alistados como figurantes.

Como pudo leerse al día siguiente en un artículo firmado por el
corresponsal en París del periódico conservador español ABC, otro
ballet, aún más extraño, se desplegó en los pasillos, las escaleras y
los bastidores del teatro de los Campos Elíseos: a pesar de todos los
esfuerzos de los organizadores por salvar las apariencias, como si nada
hubiese ocurrido, los agentes de la Seguridad cubana se posicionaban por
todas partes, para evitar que otros miembros del Ballet siguieran el
ejemplo de los "Diez".

Alicia y Fernando lo encararon del mejor modo. Habían aprendido en
Estados Unidos que, en cualquier circunstancia, the show must go on. A
lo que se agregaba una buena dosis de "espíritu combativo y
revolucionario" para enfrentar las dificultades causadas por los
"traidores" a la revolución. El Ballet, de alguna manera, mantuvo su
nivel. El público se mostró encantado, la crítica fue más que clemente,
y Alicia Alonso obtuvo a título personal el Grand Prix de la Ville de
París, así como el premio Anna Pavlova concedido por la Universidad de
la Danza.

Al día siguiente, el Ballet partió de la Ciudad Luz para continuar una
gira por países —Hungría, Polonia y Rumania— en los que nadie se
arriesgaría a fugarse. En definitiva, el choque provocado por la huída
de los "Diez" no eclipsaba el éxito de la primera estrella del Ballet
Nacional de Cuba y de su compañía. Esta extraña paradoja revelaba que el
objetivo buscado por Fidel Castro, cuando le propuso a Fernando y a
Alicia el reorganizar la compañía en 1959, se había alcanzado en parte:
esta, incluso cuando era herida en su mismo corazón, podía restaurar el
prestigio de una revolución que, sin embargo, resultaba bastante repugnante.

Antes de abandonar París, Alicia Alonso posó para una foto en la
explanada de Trocadero, rodeada por las intérpretes francesas más
célebres de Giselle. Hacía frío y había hecho recoger con una cinta su
viejo abrigo de piel, para que pareciera a la moda. Se imponía disimular
la pobreza comunista y honrar su estatus de diva "glamour". Pero el
detalle más fino no era este: se esmeraba sobre todo para que no se
notaran sus ojos aún hinchados por las lágrimas de la noche anterior,
por el golpe de haber sido abandonada por sus bailarines.

Este artículo es versión de un capítulo del libro de Isis Wirth (en
colaboración con Jean-François Bouthors) La Ballerine et El Comandante.
L' histoire secrète du Ballet de Cuba (François Bourin Éditeur, París,
2013).

http://www.diariodecuba.com/cultura/1364763335_2560.html

Aruca no viajó a las calderas del infierno

Aruca no viajó a las calderas del infierno
Lunes, Abril 1, 2013 | Por Osmar Laffita Rojas

LA HABANA, Cuba, abril, www.cubanet.org -Para el régimen cubano hay
difuntos y "difuntos". Si el fallecido formaba parte de la comunidad de
exiliados —en el caso de que se decida a dar a conocer una semblanza de
su vida-, se aplica de manera rigurosa el doble rasero informativo,
porque siempre hay hechos que el gobierno está interesado en que no sean
conocidos o recordados por el pueblo.

Esta burda manipulación ocurrió con el obituario incompleto de Francisco
González Aruca, publicado por el periódico Granma, el pasado 12 de
marzo. Seis días después de su entierro fue que el pueblo cubano pudo
conocer del fallecimiento, a los 72 años, de González Aruca, en la
ciudad de Denver, Colorado, Estados Unidos, donde residía.

En dicha información, se hace un resumen de las actividades del difunto
durante los años que vivió en Washington, en los que desarrolló fuertes
vínculos políticos y comerciales con el régimen de La Habana.

Aruca fue integrante del equipo editor de la desaparecida revista
Areito, que propugnaba el acercamiento con el gobierno cubano. A finales
de los años 70, fundó la compañía Mar Azul, de vuelos charter a Cuba. A
mediados de la década de los 80, se trasladó a Miami para atender
directamente sus negocios. A inicios de los años 90, fundó la emisora
Radio Progreso Alternativa.

En la nota de Granma se destaca que el extinto fue un fuerte crítico "de
la política hostil y terrorista de la mafia anticubana y se pronunció
contra el bloqueo y otras medidas políticas y económicas dispuestas por
los gobiernos norteamericanos". La información de Granma omitió que
Aruca se había fugado de la prisión de La Cabaña, a principios de la
década del 60, cuando cumplía una condena de 30 años, por conspirar
contra el régimen en un grupo católico clandestino.

Aruca se refugió en la embajada de Brasil en La Habana, en la que
permaneció 18 meses, hasta que recibió el salvoconducto para abandonar
el país. La esposa del embajador brasileño gestionó su salida con el
entonces comandante Raúl Castro.

Aruca llegó a Miami poco antes de la Crisis de los Misiles. A finales de
los 70, formó parte de los grupos que defendían el acercamiento a Cuba.
Fue uno de los exiliados que en 1978 vinieron a La Habana y participaron
en el primer diálogo con el gobierno de la isla.

La mayoría de los cubanos exiliados son víctimas de los
desproporcionados ataques del régimen de La Habana, en los que priman
las descalificaciones, las exclusiones y las injurias. Los integrantes
de las diversas organizaciones del exilio son tildados de traidores y
vendepatrias. A algunos miembros de esas organizaciones que han
fallecido recientemente, la prensa oficial los ha demonizado o sumergido
en el olvido.

Pero en el caso de Aruca fue totalmente distinto. Tal parece que la
dictadura tiene arrendada una parte del reino de los cielos, adonde
envía para su descanso eterno a aquellos que durante su permanencia en
el exilio estuvieron a su servicio.

Tal vez por eso Aruca fue presentado como un cubano totalmente impoluto,
que merece respeto y reconocimiento. A los otros, los que nunca se
prestaron a su despreciable juego, las autoridades los envían
directamente a las calderas del infierno, para que nadie se acuerde más
de ellos.

ramsetgandhi@yahoo.com

http://www.cubanet.org/articulos/aruca-no-viajo-a-las-calderas-del-infierno/

Ruleta rusa, sin decir que es rusa

Ruleta rusa, sin decir que es rusa
Lunes, Abril 1, 2013 | Por Camilo Ernesto Olivera Peidro

LA HABANA, Cuba, abril, www.cubanet.org -El comentario general en las
calles de La Habana, durante los últimos días del pasado año, fue
aproximadamente este: "El 2012 se fue en blanco y el 2013 viene caliente".

Hay expectativa y miedo con respecto al futuro inmediato, ese que
implica directamente a las esperanzas y el bolsillo del cubano de a pie.

El Estado se está declarando en quiebra de un modo gradual pero obvio.
Cada reforma visibiliza un renglón de su abultado e histórico libro de
ineptitudes. Mientras tanto, la transición mental continúa su avance en
el inconsciente colectivo, como lógica premisa para la transición
política.

La ley del mercado se convierte en la más eficaz herramienta para el
gradual desmontaje de medio siglo de castrismo. Se acabó la diversión,
llego la guadaña y mandó a parar. La mayoría de los "históricos" la
están viendo venir, fría, impersonal e inevitable en las manos de su
muerte política. Para un régimen totalitario marchar hacia la apertura
económica es como plantar en su cabeza un revólver y jugar a la ruleta
rusa, sin decir que es rusa.

Pero hay pocas opciones y también poco tiempo. Siempre cabe la
posibilidad de que la bala delante del percutor sea de salva. Si alguien
todavía no se enteró de que "Papá Estado" le quitó la escalera y lo dejó
agarrado de la brocha, que por su bien despierte y trate de amortiguar
la caída.

Al pie de nuestro árbol de los deseos, los cubanos sumamos anhelos y
temores. Cada cual formula uno o varios sueños de su cosecha personal.
El que trabaja sin descanso buscando el sostén suyo y de su familia,
ruega que no le falte salud y suerte mientras pide el respiro de un poco
de prosperidad.

El gerente pide que no le descubran el desfalco que sostiene su precaria
bonanza. El jugador de la "bolita" sueña con lograr un "parlé" y así
recuperar el dinero y el tiempo perdidos. La madre pide lo mejor para
sus hijos. Una hermosa chica pide un "Yuma"(extranjero) que la saque de
la pobreza y del país. El dueño de un pequeño negocio ruega que un rayo
parta por la mitad al inspector que lo extorsiona. Un comunista reza por
el regreso de la "época feliz", mientras busca algo servible en el
basurero de su historia. Un "disponible" (cesante) siente el vértigo de
la libertad, aunque todavía el grillete le aprisiona el tobillo.

Todos hacen y esperan. Todos, cada cual a su manera y desde su pedacito,
quieren otro país, porque este no es el que soñaron sus padres y tampoco
es el que quieren para sus hijos. A medio camino entre el árbol de los
deseos y el muro de las lamentaciones, transcurre la vida de la mayoría.

El muro de las lamentaciones lleva la marca de los años transcurridos y
las lágrimas por tantos muertos en nuestra historia de violencia y con
tantos desaparecidos en el mar. En silencio, cada cual llega a su muro y
lo raspa con una llave, marcando un surco tras otro, con la esperanza de
atravesarlo y ver la luz. Nadie se atreve a golpearlo, porque tiene
miedo de ser, a su vez, golpeado. Sabemos que el muro se tambalea, que
está cada vez más decrépito, y que solamente lo sostienen nuestra
desidia y nuestro miedo. Cada año, la deuda con nuestros deseos y
anhelos es mayor, y también es mayor la probabilidad de que se derrumbe
el muro.

"A lo mejor para el año que viene se extingue el quebranto y la sonrisa
dará luz a rostros que en sombras se tienen", suena la voz del sonero
Isaac Delgado en la distancia de hace casi veinte años. Ahora, los de
entonces, ya no somos los mismos. Hay hambre de luz acumulada. Hay
mentes, corazones y brazos dispuestos a crear riquezas. Pero crearlas no
para alimentar la megalomanía "internacionalista" de un sátrapa demente,
sino para legar un país mejor a los que están por nacer.

http://www.cubanet.org/articulos/ruleta-rusa-sin-decir-que-es-rusa/

Violencia intrafamiliar, otra asignatura pendiente

Violencia intrafamiliar, otra asignatura pendiente
Lunes, Abril 1, 2013 | Por Juan Antonio Madrazo Luna

LA HABANA, Cuba, abril, www.cubanet.org -El patriarcado, la homofobia,
el racismo y la violencia intrafamiliar son algunos de los ejes de la
violencia que, en la sociedad cubana, descansan sobre bases ideológicas.

Aquí no existe ley alguna contra la violencia. Mientras el mundo dispone
de programas de entrenamientos contra hombres envenenados, aquí el
sistema educacional no cuenta con personal calificado para escuchar al
otro, y el abuso de poder, por parte de muchos profesores, es una realidad.

El personal de la Salud no está capacitado para brindar asistencia a
víctimas de la violencia doméstica, ni para identificar diversas formas
de la misma. Es notable la ausencia de asistencia especializada a
víctimas y de medidas que regulen su protección. Los medios tampoco
cuentan con una pedagogía audiovisual diseñada para desmontar el fenómeno.

Según comenta la ensayista Zaida Capote, aún la sociedad cubana no
cuenta con un decreto legal que condene la violencia, y los medios de
comunicación audiovisual no tienen conciencia sobre tal hecho, aunque de
vez en cuando aparecen campañas en la televisión, pero por lo general
esto ocurre cuando son pagadas por alguna ONG. No hay política de
prevención para frenar la violencia.

El machismo y la homofobia son comportamientos naturalizados y el
silencio también es una forma brutal de violencia, particularmente el
silencio que ignora, humilla y descalifica al otro desde el
emplazamiento político. La Violencia de Estado es un conflicto que
muchos ciudadanos asumen como algo legal en nombre de la soberanía y los
intereses del pueblo.

En nombre de esa violencia que ha sido convertida en una ecuación
distinguida, se han reprimido los lazos afectivos, los amores disidentes
y las sexualidades alternativas, se parametraron a muchos intelectuales
y artistas por pensar diferente, y el acto de repudio fue incorporado
como política normativa de contención ante lo diverso.

La llamada violencia revolucionaria y la obsesión por controlar el
ejercicio del pensamiento, son relaciones marcadas y construidas por el
poder, que se cree superior. Aún recuerdo como en nombre de esa
violencia revolucionaria, fueron humilladas las poetisas María Elena
Cruz Varela y Carilda Oliver Labra; la primera, arrastrada por
fundamentalistas que le hicieron tragar sus versos, la otra recibiría
también una paliza, por lo cual ninguno de los miembros de la Unión
Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) asumió la protesta
pública, como no lo hicieron cuando el narrador Ángel Santiesteban
fuera golpeado salvajemente por traspasar los límites normativos.

También, la narrativa de la violencia de los años 60 y 70, calificada
por el ensayista Alberto Garrandés como un sendero corto y accidentado
de la literatura en Cuba, se convirtió en un dispositivo para intentar
desmontar y sustituir la edad de oro de la República, en las letras, por
literatura de consignas.

En cuanto a la violencia intrafamiliar, existe una cultura de la no
denuncia en cuanto a la misma. Es un conflicto que va ganando espacio en
los últimos años, particularmente el maltrato infantil, en el cual el
incesto ha asomado su sucia cara. No hay respuesta jurídica para los
altos índices de violencia intrafamiliar que hoy se registran, son
muchos los vacíos jurídicos que normalizan que no haya una legislación
específica.

Hoy, las vidas de muchísimas mujeres están cruzadas por este mal, y
desde fenómenos como la estética del reggaetón, la violencia se
amplifica y es bienvenida. Ahí están las canciones de Patty White,
Chocolate y Osmany García, coreadas por miles de jóvenes.

Urge la movilización de la sociedad cubana para desmontar todos los
ejercicios posibles de la violencia. Solo desde la ciudadanía está el
compromiso de que no quede anclada como una asignatura pendiente más.

madrazoluna@gmail.com

http://www.cubanet.org/articulos/violencia-intrafamiliar-otra-asignatura-pendiente/

20 años de trabajo = 3 bolsas de cemento

20 años de trabajo = 3 bolsas de cemento
Lunes, Abril 1, 2013 | Por David Canela Piña

LA HABANA, Cuba, marzo, www.cubanet.org -La Empresa de
Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) –única compañía, gubernamental, que
brinda servicios de telefonía fija–, acaba de anunciar que a partir del
1ro de abril "los equipos telefónicos que hayan sido instalados por
ETECSA" pasarán a ser propiedad de los usuarios. Y a continuación,
cuando uno espera un listado de los nuevos derechos y oportunidades,
viene el jarrito de agua fría: "En consecuencia, desde ese momento,
usted deberá asumir los gastos de reparaciones de dicho equipo en pesos
cubanos (CUP), durante el tiempo que la empresa disponga de las partes y
piezas" de los aparatos.

Este ligero "perfeccionamiento" es una nueva declaración del
"arréglatelas como puedas, y cuando nosotros podamos", o sea, cuando "el
país tenga los recursos necesarios y disponibles para…" (bla bla bla).
Aunque todo no es tan malo, ya que se puede tener un chance: "En el caso
de que la empresa declare no reparable su equipo, usted tendrá el
derecho de comprar, por única vez, un teléfono al precio de 60.00 pesos
cubanos". ¡Ay, qué felicidad! Por una vez, me puedo ahorrar unos
"kilitos". Seguro que próximamente anunciarán cuánto va a costar el
segundo y el tercer teléfonos, cuando haya que sustituirlos.

Esa medida se pone en el contexto de una política de recortes a los
subsidios, que tan metódicamente ha venido aplicando el gobierno de Raúl
Castro. Por tanto, se especifica en la nota que "esta acción contribuye
a la eliminación de gratuidades, aunque se mantienen subsidiados los
precios en CUP asociados a la comercialización y reparación de los
equipos telefónicos". Y para más información, "llame al 118, servicio de
Información Comercial".

Desde que Raúl Castro asumiera oficialmente los máximos poderes del
Estado, ha ido desembarazándose, poco a poco, de algunos lastres
económicos ­–como por ejemplo, de más de un millón de trabajadores
improductivos, los cuales producían (¡oh, aporía socialista sobre la
abundancia equitativa!) quién sabe qué cosa en las instituciones del
Estado. Sin embargo, las medidas de liberalización de la economía siguen
cayendo a cuenta gotas. Y de los derechos civiles, para qué hablar: lo
más que se ha logrado es una hosca permisibilidad. Ahora, el último
grito de las reformas es: "¡Salgan todos (los que puedan); pero regresen
cargados de dinero! ¡Y no se olviden de enviar remesas!". Aunque dejar
que muchos disidentes viajen puede ser una forma de limpiar un prestigio
político que ostentaba muy poca credibilidad a nivel internacional, y
quizás, de rebote, hasta pueda traer nueva fuentes de inversión.

Vista a vuelo de pájaro, puede advertirse una tendencia "feudalista" en
las políticas económicas actuales. El gobierno, soberano absoluto de las
leyes y los recursos del Estado, y de los bienes inmuebles más valiosos,
se dedica a cobrar gabelas sobre todos los productos que vende en las
tiendas de divisa, y a alquilar algunos bienes raíces, con grandes tasas
de renta. ¿Su interés mayor? Recaudar más dinero a través de los
impuestos, y seguir manteniendo el control político.

Los productos subsidiados de la libreta de abastecimientos han ido
menguando, aunque no han desaparecido totalmente, ya que sería un trauma
"psicológico" para la sociedad cubana, y además económico para muchas
familias pobres, sobre todo las de los ancianos que viven de su magra
pensión. También se ha liberado la venta de los productos de la
construcción; y así, tres bolsas de cemento pueden costar el equivalente
a una jubilación de más veinte años de trabajo.

Los subsidios estatales se desmoronan, y muchos negocios particulares
prosperan. Aunque lo peor es no saber si mañana el capital que se vaya
acumulando en las arcas privadas será declarado "ilegal", o "ilícito".
¿Pero dónde están esas leyes, sino en los dedos de los gobernantes, que
se mueven de acuerdo con su veleidosa conveniencia?

Lo más probable es que muchos productos y servicios sigan siendo
"liberados"; pero mientras los bienes económicos sean más libres que los
ciudadanos, seremos hojas sueltas en medio de los vientos políticos. Y
mientras se liberen más los bienes y servicios, a fin de que los regule
la ley de oferta y demanda, pero no así las fuerzas productivas
endógenas –que serán estimuladas y retroalimentadas por la riqueza que
genere su trabajo– la carestía de la vida no sólo irá en ascenso, sino
que muchos cubanos, olvidados por el socialismo paternal, serán más pobres.

http://www.cubanet.org/articulos/20-anos-de-trabajo-3-bolsas-de-cemento/

Oswaldo Payá's death must not be squelched

Oswaldo Payá's death must not be squelched
By Editorial Board, Published: March 31

WHAT WAS it about a simple petition drive more than a decade ago that so
frightened Fidel Castro? Cuba's constitution provides that a law may be
proposed by citizens if 10,000 people or more sign a petition. The
dissident Oswaldo Payá and others gathered 11,020 signatures by May 2002
on the petition of the Varela Project, what Mr. Payá said was "a
citizens' movement for peaceful change," demanding guarantees of
political freedom in Cuba. Then Mr. Castro's state security went into
overdrive. In what was called the Black Spring in 2003, some 75 of Mr.
Payá's friends and colleagues were rounded up and imprisoned, including
29 journalists. Many served years in squalid jails before being released.

They suffered for a document that is elegant and logical on its face but
that profoundly threatened the Castro regime. First, the petition
demanded guarantees of free speech and association. It declared, "These
rights and all human rights existed before anyone formulated them or
wrote them down; you and all your fellow men have these rights because
you are people, because you are human. Laws do not create these rights,
but they must guarantee them." Next, the petition called for amnesty for
political prisoners. A third section authorized private enterprises. Mr.
Payá understood that economic and political freedom went hand in hand.
Lastly, the petition called for competitive elections and candidates
elected directly by popular vote, breaking the hold of the one-party state.

In the end, Mr. Castro squelched the Varela Project. But the timeless
goals of the petition are still relevant in the search for truth about
the deaths of Mr. Payá and activist Harold Cepero last July in a car
crash in eastern Cuba. To read the Varela document again today is to see
that Mr. Payá struck where the regime is most vulnerable: at its
legitimacy to rule from above. Mr. Payá insisted that legitimacy came
from below, from "the participation of citizens in the political,
economic and cultural life of the country as free people." Perhaps that
is why, although not imprisoned, Mr. Payá had been subjected to death
threats for so long.

The suspicious circumstances of the deaths of Mr. Payá and Mr. Cepero
demand an investigation that won't be tainted by the Cuban authorities.
That investigation must address serious questions about whether the car
in which the men were riding was rammed from behind by a vehicle with
government license plates, as the car's driver, Ángel Carromero, said in
a recent interview published on the opposite page.

On Thursday, the United States joined calls for such a probe, which have
also been made by 10 U.S. senators and Mr. Payá's family. State
Department spokeswoman Victoria Nuland said, "The people of Cuba and the
families of these two activists deserve a clear, credible accounting of
the events that resulted in their tragic deaths." The next question is
who will have the principled courage of Mr. Payá and lead an
investigation to extract the truth from Cuba.

http://www.washingtonpost.com/opinions/oswaldo-payas-death-must-not-be-squelched/2013/03/31/77b715ac-98b0-11e2-97cd-3d8c1afe4f0f_story.html

New Breed of Cuban Dissident Finds Changed Miami

New Breed of Cuban Dissident Finds Changed Miami
By LIZETTE ALVAREZ
Published: March 31, 2013

MIAMI — Yoani Sánchez, the Cuban dissident whose trenchant blog and
Twitter posts have made her a cause célèbre for democracy on the island,
lingered on the edge of the sea wall at La Ermita de la Caridad, Miami's
shrine for Cuban exiles, and looked toward home.

"Me siento como en Cuba pero libre," said Ms. Sánchez, summing up her
first day in Miami last week. "I feel like I'm in Cuba but free."

With that, Ms. Sánchez officially cemented her bond with the old guard,
the city's Cuban exiles.

On Monday, despite her anticipated return to Cuba and her opposition to
the economic embargo, Ms. Sanchez will take the stage at the Freedom
Tower downtown — a haven where hundreds of thousands of Cubans in the
1960s and 1970s were first processed as refugees and handed slabs of
industrial cheese and Spam. Among those expected to greet her will be
veterans of the failed 1961 Bay of Pigs invasion — standard-bearers of
the dwindling hard-line generation — and the newest Cubans, those who
see increased contact with the island as a path to progress.

It was not too long ago that Cuban-Americans here rolled out the red
carpet only to defectors who disavowed their homeland and stayed in
America. But Ms. Sanchez, a journalist who will return to Cuba to join
her husband and son, has offered up an alternative narrative for both
the disenchanted in Cuba and the hopeful in Miami, one forged over the
Internet.

"This is transcendent," said Eduardo J. Padrón, the president of Miami
Dade College, which is sponsoring the event, recalling his own arrival
at the Freedom Tower as a 15-year-old. "There is incredible agreement
here that she symbolizes the voice of a free Cuba. Her visit has proved
that all of us can agree, regardless of the means, on the ultimate goal."

Ms. Sanchez said in an interview Friday that the warmth of the welcome
she has received here has exceeded her expectations. "I am finding Cuba
outside of Cuba," she said, in Spanish. "I was raised in Cuba and
indoctrinated that the exiles were the enemy, that they had betrayed the
country. And here I am, seeing Cubans preserving Cuba, preserving the
culture, the history, the music."

Working from her Havana apartment, Ms. Sanchez, 37, has spent years
writing dispatches on the island's stifling contradictions, the
absurdities of everyday life under the Communist system and the lack of
freedom and human rights. The Internet and the USB drives that Cubans
use to share information have been her chief ally.

She named her blog Generación Y, a nod to Cubans her age who were given
names beginning with Y at a time when the Soviet Union held greater sway
over the island. The blog receives millions of hits a month, the vast
majority from people outside the island because Cuba restricts Internet
access. She also has 459,000 Twitter followers.

Ms. Sanchez has been arrested, detained, beaten and harassed for
speaking out against prohibitions on freedom of expression and freedom
of the press. She is fond of saying that the rights of citizens are not
gifts from the government but, as the phrase makes clear, "rights" that
are inherent.

For five years, Ms. Sanchez tried to obtain permission to travel outside
of Cuba but was denied until now. President Raúl Castro recently
eliminated travel restrictions for many Cubans and the government chose
to grant her permission to travel, too. Her 80-day tour has brought her
to three continents, where she has given speeches and received a string
of awards and recognitions.

Rosa de la Cruz, one of Miami's most prominent art collectors, said that
two years ago she dedicated a room in the museum-like building that
houses the de la Cruz Collection to videos of Ms. Sanchez. The
collection also hands out copies of Ms. Sanchez's book, "Havana Real."

"She is a positive person, not a negative one," said Mrs. de la Cruz,
who supports the economic embargo but also views the push for human
rights in Cuba as paramount. "And it's important to be positive. It has
been very difficult for her to do this in Cuba. And she has said if she
had to do it again, she would do it again."

Natalia Martinez, the communications director for Roots of Hope, a
network of 4,000 young professionals who work to help young people in
Cuba, said Ms. Sanchez spoke often about the need for a diversity of
opinion and emphasized the importance of empowering Cubans on the island.

Technology is one way to punch a hole, Ms. Sanchez says often. So she
asks for a flood of cellphones and USB sticks and other devices.

"She addresses the fact that there is a lot of hurt, a lot of pain,
associated with the Cuba issue, and she doesn't dismiss it," Ms.
Martinez said. But, she said: "Cuban-Americans have more opportunities
to be involved in Cuba now than they had before, and Yoani has come to
symbolize some kind of joint agency between them. That resonates here."

Ms. Martinez added, "She is focused on building a narrative about the
future."

Over the weekend, though, Ms. Sanchez grappled with a far less ambitious
agenda: She spent time in Miami with her sister, her brother-in-law and
niece. It has been two years since her sister left Cuba for Miami.

"For two years I haven't been able to hug them," she said.

http://www.nytimes.com/2013/04/01/us/yoani-sanchez-cuban-dissident-welcomed-in-miami.html?_r=0

While in Miami, Yoani Sánchez tweets at record pace

Posted on Sunday, 03.31.13

While in Miami, Yoani Sánchez tweets at record pace
By MIAMI HERALD STAFF

Famed Cuban blogger Yoani Sánchez spent Easter Sunday in South Florida
explaining her motivation for speaking out against the Castro government.

She didn't do it on the radio or on television, fittingly she took to
Twitter, her weapon for free expression.

Starting at noon Sunday, Sánchez responded to every inquiry on the
social media venue posed by both supporters and haters, writing over 130
tweets at her handle @yoanisanchez.

At 6 p.m., she was still going strong.

Scores of people engaged the Cuban blogger in conversation. She
responded to all, even vigorously arguing back and forth with her
critics. Sanchez is currently on an 82-day tour of the Americas, U.S.
and Europe.

"I will not shut up!" she tweeted after one heated exchange.

On Monday, Sánchez officially begins her speaking tour of Miami with an
8:30 a.m. meeting with the Miami Herald editorial board. If you have
questions for Sánchez, send them to live@MiamiHerald.com. The meeting
with Sanchez will be livestreamed on newspaper's home page.

At 2 p.m. Monday, Sánchez will speak at Miami Dade College's Freedom
Tower, an iconic building for Cuban exiles, where she will be
interviewed – Actor's Studio-style – by Miami Herald Editorial Editor
Myriam Marquez.

Besides well-wishes and criticism, Sánchez's visit has also stirred an
urge by historic Cuban exiles to explain themselves to Sánchez, in the
hopes she will take back to the island the real version of events they
took part in the wake of the 1959 Cuban Revolution.

Bay of Pigs veterans, who invaded the island in April 1961 to overthrown
Fidel Castro, last week issued a welcome to Sánchez and offered to meet
with her to explain why they took part in the invasion. Castro has
always referred to the Bay of Pigs participants as CIA operatives and
mercenaries.

Some Operation Pedro Pan children also want to give their side of the story.

Eloisa Echazabal, of Miami, has written a letter she will try to pass on
to Sanchez explaining why her parents sent her to the U.S. during the
mission that brought 14,000 unaccompanied Cuban children to Miami.

"The island's communist government loses no opportunity to say that it
was all a plot by the CIA and that our parents were deceived and the
children became pawns in the political game with the U.S. This is far
from the truth. Our parents sent us to the U.S. as soon as they realized
that their right for free expression — and to raise and educate their
children as they wished— was disappearing."

Sánchez has several other events planned in Miami the rest of the week.

Read more here:
http://www.miamiherald.com/2013/03/31/3316581/while-in-miami-yoani-sanchez-tweets.html

Cuban dissident Yoani Sanchez to speak in Miami

Posted on Monday, 04.01.13

Cuban dissident Yoani Sanchez to speak in Miami
By CHRISTINE ARMARIO
The Associated Press

MIAMI -- One of Cuba's most renowned dissidents is speaking in Miami.

Blogger and activist Yoani Sanchez will speak Monday at the Freedom
Tower, where thousands of Cuban exiles were processed after fleeing the
1959 communist revolution.

Sanchez has gained thousands of followers worldwide for her candid
descriptions of modern life in Cuba on her blog Generation Y. In 2009
she was named one of the "100 Most Influential People in the World" by
Time magazine.

Sanchez is currently on a world tour after being allowed to leave the
communist island for the first time in nearly a decade. She has traveled
to Europe, Latin America and the United States.

She arrived in Miami on Thursday and has described this stop as the most
emotional of her journey.

Read more here:
http://www.miamiherald.com/2013/04/01/3317005/cuban-dissident-yoani-sanchez.html

Cuban blogger Yoani Sánchez to meet the public in Miami on Monday

Posted on Sunday, 03.31.13

Cuban blogger Yoani Sánchez to meet the public in Miami on Monday
By MIMI WHITEFIELD
mwhitefield@MiamiHerald.com

After a quiet weekend with her family, Cuban blogger Yoani Sánchez
returns to the public stage Monday with a full agenda that takes her
from The Miami Herald editorial board to institutions of higher education.

It will be a day of questions and accolades for Sánchez, an independent
journalist and author of the Generacion Y blog, which chronicles daily
life in Cuba and is translated into 20 languages. She also reaches more
than 460,000 people around the world via her Twitter account.

She'll start the day with an 8:30 a.m. meeting with editors and
reporters from The Miami Herald and then appear before some 800 people
at a 2 p.m. event hosted by Miami Dade College at the Freedom Tower, a
former processing center for Cuban refugees.

Miami Herald Editorial Page Editor Myriam Marquez will lead a public
conversation with Sánchez, who also will be receiving the MDC
Presidential Medal for championing human rights. The conversation will
be live-streamed on the college website.

At 7 p.m., she's scheduled to deliver a lecture on "Can Technologies and
Social Media Accelerate Cuba's Democratization?" and receive the FIU
Medallion of Courage, a prize awarded to an individual pursuing a noble
cause at personal cost.

The event will be broadcast live on Univision America radio stations,
including 1140 AM in Miami, and live-streamed at
http://sites.fiu.edu/yoani in English and Spanish.

All tickets for the Monday events have already been distributed.

Monday also could be a day peppered by protests against the 37-year-old
blogger who left Cuba for the first time in a dozen years in February
after Cuba changed its travel policy and issued her a passport. So far
her worldwide tour has taken her to Latin America, Europe, New York and
Washington.

While she has attracted crowds of supporters, detractors also have tried
to disrupt some of her appearances, pelting her with fake dollar bills
and accusing her of being in the employ of the CIA.

She has taken the criticism in stride, saying she looks forward to the
day when people in Cuba are as free to protest and express their opinions.

The past few days in South Florida, which has the highest concentration
of Cubans outside Cuba, have been a time of discovery for Sánchez.

"I am really very happy,'' she said when she arrived in Miami Thursday.
"I feel in the air and in the people a lot of respect and freedom. I
feel like I'm in Cuba but free. This is like Cuba but with democracy.''

In Generaciün Y, she noted: "Our diaspora, our exile is preserving a
Cuba outside Cuba.''

Sánchez spent the weekend catching up with her sister Yunia, who lives
in Miami with her husband Jose Antonio Garcia and daughter, taking
photos and, as usual, tweeting.

But after announcing her arrival via Twitter and chronicling her reunion
with her family and a visit to La Ermita de la Caridad del Cobre, the
Coconut Grove shrine dedicated to Cuba's patron saint, Our Lady of
Charity of El Cobre, the tech-savvy Sánchez went silent Friday.

On Saturday, she resumed her Tweets from Key Largo and posted a photo of
the ocean ("It's the same sea, the same").

It is the first time Sánchez has seen her older sister since Yunia and
her family left the island in 2011 after winning a spot in the U.S. visa
lottery, which allows around 20,000 Cubans a year who don't qualify for
refugee status or family reunification to settle in the United States.

"Yunia was always very lucky in games of chance, so I knew what to
expect from the outset,'' Sánchez wrote of her sister's departure. "…
this island seemed too narrow to contain the good fortune of my older
sister. And more than twenty years ago she reached the same conclusion
as the majority of my compatriots: How can one set down roots in a
country where so few can bear fruit?"

In an interview with Radio Nederland, she said that her sister bought
her plane ticket to Miami after saving for two years.

Although many have tried to cast her as a potential political figure in
Cuba and Sánchez met with Ricardo Zúñiga , presidential advisor for the
Western Hemisphere, at the White House and had meetings with Republican
Sen. Marco Rubio of Florida and Democratic Sen. Bob Menendez of New
Jersey, both Cuban-Americans, Sánchez has said that her future lies in
journalism and as a teacher.

She has said she wants to launch a digital newspaper with some of the
money she has won from international prizes and teach more Cubans how to
speak up via the Internet.

Despite her large international following, Sánchez's voice is relatively
unknown in Cuba.

"She's a very good writer, a very smart blogger but she doesn't
represent a political movement,'' said Jorge Dominguez, a Cuba expert at
Harvard University. "She has behaved for the most part as a journalist.
The closet thing we might have in the United States would be an op-ed
writer.''

Sánchez is expected to depart Miami Thursday for her third trip to
Europe on this tour, and to return to Cuba in mid to late May.

Read more here:
http://www.miamiherald.com/2013/03/31/3316874/cuban-blogger-yoani-sanchez-to.html#storylink=misearch#storylink=cpy

Yoani Sánchez: An effective voice against the Castro dictatorship

Posted on Sunday, 03.31.13

Yoani Sánchez: An effective voice against the Castro dictatorship
BY CARLOS ALBERTO MONTANER
Elblogdemontaner.com

Yoani Sánchez visits Miami. It is the most difficult stop in her long
tour. Everywhere, like a bullfighter hailed after a good afternoon, she
has been carried on the shoulders of the crowd. She will also triumph in
Miami, but her task will be a bit harder.

I get the impression that a huge majority of Cubans like her and respect
her — I count myself among them — but there's no shortage of those who
oppose her for various reasons, often totally irrational.

Yoani has made dozens of appearances, granted hundreds of interviews and
has successfully confronted the mobs of supporters sent by the Cuban
dictatorship in every city where she has been invited to speak.

In more than half a century of tyranny, nobody has been more effective
in the task of dismantling the regime's myths and exposing Cubans'
miserable living conditions.

It is a paradox of life that, somehow, the rude and vociferous attitude
toward Yoani shown by these aggressive bullies — though unpleasant
during the incidents themselves— has served to feed the interest of the
communications media and foster the support of notable political and
social sectors.

These maniacs, accustomed to the Cuban environment, where no vestiges of
freedom exist, don't understand that trying to silence Yoani, insulting
and slandering an independent journalist, a fragile young woman shielded
only by her words and her valor, is counterproductive.

Yoani's weapons have been sincerity, a crushing logic, an innate ability
to communicate, and her own attractive personality. That is, the same
features that gradually attracted, first, the curiosity of the major
media and institutions — Time, El País, The Miami Herald, Foreign
Policy, Columbia University — and later the admiration of millions of
readers throughout the world who found in her chronicles a balanced
description of the impoverished madhouse called Cuba.

The regime of the Castro brothers, convinced (or at least intent on
convincing others) that behind every criticism lurks the hand of the
United States, capitalism or dark economic interests, tried
unsuccessfully to demonstrate that Yoani was a puppet of the CIA., the
Prisa Group or some artificial manufacturer of prestige.

None of that. As usually happens, Yoani's talent, unpredictable luck and
the attacks from the dictatorship made her the focus of the major
information distribution centers. One result was that, by the time the
journalist was extremely famous, President Obama himself answered a list
of questions for him that appeared on her blog.

That could have happened to other notable bloggers inside Cuba — Claudia
Cadelo, Iván García, Luis Cine, among other good writers — but it was
Yoani on whom international public opinion concentrated, aware of the
harassment and mistreatment by the regime.

Throughout that never-ending tyranny, Huber Matos, Armando Valladares,
Eloy Gutiérrez Menoyo, Gustavo Arcos, Ricardo Bofill, María Elena Cruz
Varela, Reinaldo Arenas, Marta Beatriz Roque, Laura Pollán, Raúl Rivero,
Oswaldo Payá, now his daughter Rosa María, and other brave Cubans have
found a platform and sounding board for their denunciations as a result
of the abuse to which they were subjected.

If the first time that Yoani Sánchez received an invitation and a visa
to travel abroad, the dictatorship had allowed her to exercise her right
to leave and reenter the country freely, she would not have gained the
huge celebrity and weight she now enjoys.

Why didn't the government do it? Because of a mixture of arrogance and
stupidity. Because it believed that it could crush people without any
consequences.

Fortunately, that's not true. The people's voice is the strong voice of
the weak. "A just principle from the bottom of a cave is more powerful
than an army," José Martí wrote.

Welcome to freedom, Yoani!

Read more here:
http://www.miamiherald.com/2013/03/31/3313998/yoani-sanchez-an-effective-voice.html#storylink=misearch#storylink=cpy

Yoani Sánchez visit invites debate on U.S.-Cuba policy

Posted on Sunday, 03.31.13

Yoani Sánchez visit invites debate on U.S.-Cuba policy
By Ricardo Herrero

Shortly after Cuban blogger and pro-democracy advocate Yoani Sánchez
visited the White House last week, she was asked by a TV Martí reporter
whether she supported an unconditional lifting of the Cuban embargo. She
responded, "I am not in favor of that. I think it is clear that there
should be conditions, and moreover I believe a long process of debate
must exist beforehand. We are already taking the first steps, but I
believe we must keep expanding that."

The second part of her response is the most refreshing. It echoes
statements she has made in both New York and Washington D.C., where she
has called for negotiations on the Cuban embargo with representatives
from the U.S. government, the Cuban government, Cuban civil society, and
the exile community sitting at the table. However, hardliners would have
you believe that the key line of her response is that there should be no
unconditional lifting of U.S. sanctions against Cuba.

Talking about the Cuban embargo has always been a tricky enterprise. It
is all too easy to fall into three treacherous traps that always steer
the debate into stasis.

The first is calling for an unconditional, unilateral lifting of the
embargo.

The second is using the blanket term "embargo" when referring to
specific sanctions or legislation. Finally, there's the catch-all phrase
that saves its speaker from having to engage in thoughtful discourse:
"It's Cuba that needs to change, not the United States".

Defenders of the status-quo are all too aware of these traps in logic,
and employ them repeatedly to discredit critics of U.S.-Cuba policy and
torpedo any meaningful debate on how to take a more proactive approach
toward Cuba. They prefer to frame the conversation as a false choice —
"Should the embargo be unconditionally and unilaterally kept or lifted
while the Cuban communist party remains in power?" — because they know
that as long as these are the only two options, business will remain as
usual.

Not surprisingly, it is how both the Cuban government and hardliners in
the United States insist on framing the debate.

It's unfortunate, because as Cuba's next door neighbor with its largest
exile population, the debate we should be having is, "What can we do
today to help empower the Cuban people and advance the interests of the
United States?"

Arguing whether the United States should unconditionally and
unilaterally lift the embargo is false choice because it ignores the
possibility of replacing the failed "all or nothing" approach of
Helms-Burton with one that specifically targets the abusers and empowers
the victims, as opposed to blanket sanctioning both.

The term "embargo" is one that is often tossed around but few
understand. Many argue that there is no embargo, since, subject to many
restrictions, Americans can fly to Cuba, send money to friends and
family in the island, and even sell foodstuffs and medical supplies to
Cuban import services. In a purist sense, these people are right. What
we have is not a true embargo, so much as a 50-year old morass of
executive orders, sanctions, restrictions and legislation, many of which
are redundant in purpose and have far outlived their shelf-life.

This framework has provoked more political entrenchment than change
inside the island, and has resulted in multiple market anomalies that
make all dealings with Cuba highly inefficient: exorbitant fees charged
by a monopolistic charter flight industry; abuse of "people-to-people"
programs by certain nonprofits enamored with the Revolution; and
federally-funded civil society development programs that operate under
the stated purpose of "regime change," thereby branding its Cuban
beneficiaries as mercenaries of the U.S. government.

Those who argue for conditionality often say "the embargo is the last
negotiating chip we have to demand political and economic reforms in
Cuba." The problem is that Cuba sanctions cannot be used as bargaining
chips under Helms-Burton, since it conditions the suspension of any and
all sanctions on congressional recognition of a democracy in Cuba and
the absence of the Castro brothers from power.

This "all or nothing" approach effectively places U.S. policy in the
hands of the Cuban government, making it easier for Cuban officials to
resist political reform and dictate the degree of American influence on
the island. The worst part is that this policy isn't even necessary to
maintain sanctions on Cuba, since such sanctions could be managed on an
individual basis by the Executive Branch, as it does with other
adversary nations.

All Helms-Burton does is tie the hands of the U.S. government, denying
it the flexibility to to respond intelligently to developments in the
island. The clumsiness of this law cannot be overstated, yet it remains
the bedrock of U.S. policy toward Cuba.

It is almost impossible to influence events in Cuba without having a
presence in Cuba. While we waste time debating whether or not to
"unilaterally lift the embargo", countries such as Iran, Russia, and
China are strengthening their economic footholds in the Island. Now more
than ever, the inflexibility of U.S. policy has the ironic effect of
hurting and delaying the very democratic changes it seeks to produce by
continuing to strengthen the hand of reactionaries and opportunists,
rather than reformers, within the Cuban government.

Yoani Sánchez's visit to Miami next week presents an opportunity to
embrace a sober debate on the current and future relationship between
the United States and Cuba, and question the value of a policy that has
failed to facilitate change for 55 years. A comprehensive review of
existing legislation, particularly the counterproductive Helms-Burton
Act, and calling for greater dialogue among the U.S. and Cuban
governments, Cuban civil society, and the exile community, would be a
good place to start.

Ricardo Herrero is deputy executive director of the Cuba Study Group
(www.cubastudygroup.org). He lives in Miami.

Read more here:
http://www.miamiherald.com/2013/03/31/v-fullstory/3313967/yoani-sanchez-visit-invites-debate.html#storylink=cpy

Caribbean nations search for oil amid spill fears

Posted on Sunday, 03.31.13

Caribbean nations search for oil amid spill fears
By DAVID McFADDEN
Associated Press

KINGSTON, Jamaica -- The turquoise waters that have long brought
treasure seekers to the Caribbean now are drawing a new kind of explorer
as countries across the region increasingly open their seas to oil
exploration.

From the Bahamas and Cuba down to Aruba and Suriname, international oil
companies are lining up to locate potentially rich offshore deposits in
the Caribbean. The countries hope drilling could lead to a black-gold
bonanza, easing demand for imported oil and diversifying their economies.

It's a longstanding dream for many. As the Dominican songwriter Juan
Luis Guerra once sang, "If petroleum sprang from here, oh but there
would be light and hope."

So far, the twin-island nation of Trinidad & Tobago is the only major
hydrocarbons producer in the Caribbean, and its waters are crowded with
offshore platforms. The country sits just about seven miles (11
kilometers) off the coast of Venezuela, which has the world's largest
proven oil reserves. It's pushing hard into deep-water drilling and has
signed production-sharing contracts with British oil company BP for new
exploration blocks.

A growing number of other Caribbean nations are also authorizing or at
least aggressively pursuing offshore exploration.

The Bahamas recently announced it would try offshore exploratory
drilling and said it should have enough information by late 2014 to
decide whether it can move forward with production. A voter referendum
would first have to decide the matter. Bahamas Petroleum Company CEO
Simon Potter said a rig will drill to subsea depths of roughly 22,000
feet (6,705 meters) in some 1,600 feet (488 meters) of water adjacent to
Cuba's offshore territory.

Barbados and Jamaica have also been seeking well exploration in their
seas, while the Anglo-Dutch group Shell announced in December it was
preparing to sink its third offshore well in nearby French Guiana, an
overseas French department, with other companies also exploring in deep
waters there.

"What once was a trickle is fast becoming a stream in the Caribbean,
with new announcements of expanding deep-water exploration lease
offerings and drilling permits being issued," said Lee Hunt, a
Houston-based consultant who retired last year as the longtime president
of the International Association of Drilling Contractors.

The push for exploration has been fed partly by worries that Venezuelan
President Hugo Chavez's nearly two-year-long cancer fight and March 5
death would affect a Venezuelan aid program called PetroCaribe that
sells petroleum to 17 Caribbean countries on preferential terms.

PetroCaribe provided $14 billion worth of Venezuelan oil to the region
last year, with Cuba being the principal beneficiary. Chavez's successor
Nicolas Maduro hasn't said he would stop the aid, but his challenger in
April 14 elections, Gov. Henrique Capriles, has pledged to cut off
subsidized oil to Cuba and reevaluate the PetroCaribe program if elected.

Keeping the oil flowing is crucial. Caribbean countries generate nearly
all their power from imported oil although the region is blessed with
solar, wind and other alternative energy opportunities.

Nonetheless, many people across the region fear their famed clear water,
fringing reefs and white-sand beaches could end up a casualty to any
future oil boom, threatening the tourism bonanza that many countries
already depend on. Even with the possibility of a windfall still
distant, regional officials have begun to discuss how they would
cooperate in the event of a major accident, such as the 2010 Deepwater
Horizon oil spill in the Gulf of Mexico.

"First, we have to prevent any kind of spill. And second, if something
happens, we have to make sure everyone is working together," said
Ernesto Soberon Guzman, the Cuban ambassador to the Bahamas, during
regional talks about oil spill preparedness in the Bahamaian capital of
Nassau this month.

Ocean currents practically assure that a big spill in one Caribbean
nation would significantly affect neighbors, possibly even the U.S. East
Coast. Many Gulf communities are still recovering from the Deepwater
Horizon accident, the country's largest offshore oil spill.

"If oil rises to the surface and gets to the surface currents, it would
start flowing towards our waters and our shores," said Capt. John
Slaughter, chief of planning, readiness, and response for the U.S. Coast
Guard's Miami-based 7th District. "We're going to take every action we
can to prevent that from happening."

Adding to complications, the overall Caribbean region, with the
exception of Trinidad & Tobago, is still an uncertain frontier for
offshore oil and gas, said Jorge R. Pinon, a Latin America and Caribbean
energy expert at the University of Texas in Austin.

Cuba, for example, authorized exploratory drilling for ultra-deep
deposits estimated to hold 5 billion to 9 billion barrels of oil, but
its dreams were put on hold last year when three initial exploratory
wells were unsuccessful and the massive platform that drilled them
sailed away, with no scheduled return date.

"Lots of work remains to be done in seismic studies to really understand
the complexity of the region's geology and to see if the possibility of
commercial hydrocarbon reservoirs exists," Pinon said.

Such doubts, however, have mostly been cast aside in the face of oil
prices topping $100 a barrel. And Caribbean governments are trying hard
to lure more oil companies to take the expensive gamble of dispatching
offshore drilling rigs, which can cost up to $500,000 per day to operate.

In Guyana and Suriname, officials are busy licensing deals and offering
concessions in a long-ignored basin the U.S. Geological Survey last year
estimated to have "significant undiscovered conventional oil potential."

Exploratory drilling in deep waters has already begun off Guyana, where
last year an international consortium moved to cap a high-pressure well
at a subsea depth of 16,000 feet (4,876) meters over safety concerns.
Several oil companies still believe the area is promising, and Spanish
energy company Repsol and the U.K.'s Tullow Oil PLC are negotiating new
licenses, according to Guyana Natural Resources Minister Robert Persaud.
Exploratory wells also were sunk last year in waters off the Caribbean
coast of Colombia.

"I can tell you now that the basin is getting very, very crowded. But we
have some unused blocks to give," Persaud said.

With so many countries hoping to strike it rich, Hunt forecasts interest
by major oil companies only will be growing.

"The Caribbean is no longer kind of the forgotten basin," he said. "I
think it is going to become a prominent player in deep-water drilling."

---

Jeff Todd in Nassau, Bahamas, and Peter Orsi in Havana contributed to
this report.


David McFadden on Twitter: http://twitter/com/dmcfadd

Read more here:
http://www.miamiherald.com/2013/03/31/v-fullstory/3316251/caribbean-nations-search-for-oil.html#storylink=cpy

El régimen impide ir a misa a más de 20 Damas de Blanco en el Domingo de Resurrección

Represión

El régimen impide ir a misa a más de 20 Damas de Blanco en el Domingo de
Resurrección
DDC | La Habana | 31 Mar 2013 - 9:06 pm.

El grupo de mujeres cumple 10 años.

Al menos 23 Damas de Blanco estuvieron detenidas temporalmente hoy en
Santiago de Cuba para impedirles llegar al Santuario de El Cobre,
informaron activistas de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU). No
obstante, 43 lograron asistir a misa en este Domingo de Resurrección.

"Ellos (las autoridades) están muy asustados", dijo el disidente Ovidio
Martín Castellanos. "El crecimiento de las Damas de Blanco (…) ocurre
día tras día", aseguró.

El grupo de mujeres, surgido tras la oleada represiva que en 2003 envió
a prisión a 75 opositores, llegó este sábado a su décimo aniversario.

Según Radio Martí, unas 50 mujeres asistieron a misa en la Iglesia de
Santa Rita, en La Habana, y luego caminaron por la Quinta Avenida
portando una imagen de su fallecida líder Laura Pollán.

En Matanzas unas 40 mujeres acudieron a las iglesias locales.

Son "diez años de estar en las calles, de estar en esta Quinta Avenida
exigiendo la libertad de los presos políticos al Gobierno de Cuba", dijo
Laura Labrada, hija de Pollán.

Labrada se declaró además "orgullosa" de que la actual líder del grupo,
Berta Soler, se encuentre en Europa "denunciando la represión, las
golpizas que nosotras, mujeres pacíficas, mujeres no violentas recibimos
por parte de la dictadura de los Castro".

"Somos mujeres que salieron a pedir pacíficamente la libertad de sus
seres queridos cuando el régimen castrista descabezó la vivienda de 75
familias, llevando a hombres y a una mujer a prisión", afirmó por su
parte Soler. "Pese a la represión, hemos crecido en todas las provincias
donde tenemos delegaciones", aseguró.

Tras la liberación de los 75 —que en su mayoría fueron enviados al
exilio— las Damas de Blanco, Premio Sajarov 2005 del Parlamento Europeo,
decidieron continuar en las calles exigiendo el respeto a los derechos
humanos.

"Somos mujeres pacíficas, mujeres dignas, con principios y
concientizadas con la lucha por una Cuba nueva", indicó Soler

El grupo, que ha recibido numerosos reconocimientos, está propuesto para
el Nobel de la Paz.

http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1364760395_2559.html

Será Díaz-Canel otro Dorticós?

¿Será Díaz-Canel otro Dorticós?
Roberto Álvarez Quiñones | Los Ángeles | 1 Abr 2013 - 2:25 am.

Raúl Castro podría no llegar a 2018. Si tal cosa sucediese, por primera
vez el jefe del Gobierno y el del ejército no sería el líder del PCC.

Hay razones para pensar que el nuevo primer vicepresidente de Cuba,
Miguel Díaz-Canel, podría a mediano plazo parecerse no a Mijail
Gorbachov, como quisieran algunos con gran optimismo, sino a Osvaldo
Dorticós, quien fuera presidente cubano de mentiritas entre 1959 y 1976.

Entre las varias razones para creer tal cosa está el anuncio hecho por
Raúl Castro en febrero pasado (al ser ratificado como Presidente del
Consejo de Estado) de que se harán modificaciones a la Constitución.

Salvo referirse a poner un límite de 10 años para ejercer cargos
públicos y también un máximo de edad, el dictador no dio pista alguna
sobre qué otros cambios serán efectuados en la única Carta Magna
marxista-leninista del hemisferio occidental. No hay que ser muy
perspicaz para percibir que esas posibles enmiendas parecen apuntar a
Díaz-Canel.

Y es que, de faltar Raúl (por muerte o enfermedad) antes de 2018, este
civil que no forma parte de la exclusiva élite militar que dirige el
país sería el nuevo Jefe de Estado, Comandante en Jefe de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias (FAR), y Jefe del Gobierno, todo a la vez, como
estipula la Ley de Leyes, pero sin ser el Primer Secretario del Partido
Comunista de Cuba (PCC) —el "número uno" de la nación según la
Constitución—, que le correspondería al Segundo Secretario, José Ramón
Machado Ventura.

O sea, Díaz-Canel no sería el dictador constitucional, pero sí lo sería
de hecho al convertirse en jefe máximo de los tres ejércitos de la Isla,
la aviación, la marina de guerra, la Seguridad del Estado y todas las
fuerzas represivas; y presidente con poderes ejecutivos reales. Eso
sobrepasaría con mucho su actual condición de "número dos" del Gobierno
(no del país), en la que lo situó el general Castro para hacer creer que
se avanza hacia la renovación de la cúpula dirigente, y para disimular
el tufo castrense del régimen.

Como en cualquier autocracia militar, en Cuba el jerarca más poderoso es
el Comandante en Jefe, no importa lo que formalmente diga la Carta
Magna. Fidel y Raúl han sido los "hombres fuertes", más que por ser los
jefes del partido, por ser los jefes militares indiscutidos.

Lo que pasa es que hasta ahora ambos cargos han sido monopolizados por
una sola persona. Ahí radica el problema "técnico" que se presentaría
con Díaz-Canel, de faltar Raúl, o con posterioridad a 2018. La
Constitución socialista fue impuesta por Fidel en 1976, cuando él era
joven y se visualizaba a sí mismo por décadas a cargo de todos los
poderes de la nación además del militar, cual cónsul romano. Pero hoy el
caudillo, enfermo y retirado, se acerca a los 90 años y su sucesor
cumplirá 82 en junio.

Por ley de vida, el general Castro podría no llegar a 2018. Si eso
sucediese, Díaz-Canel sería el sucesor, pero por primera vez el jefe del
Gobierno y comandante supremo no sería el líder del PCC.

¿Estaría dispuesta la junta militar a destituir a Machado Ventura,
designar en su lugar a Díaz-Canel y ungirlo graciosamente como nuevo
dictador, por encima de generales y comandantes con cicatrices en el
cuerpo y experiencia en los campos de batalla de Angola, Etiopía, Siria,
Argelia, Congo, Guinea Bissau y Nicaragua, aún "jóvenes" sexagenarios o
septuagenarios?

Habría que verlo para creerlo. Es más realista pensar que la cúpula
militar colocaría como Primer Secretario del partido y nuevo "líder de
la revolución" a uno de los suyos. Y de permitirse que el presidente
fuese Díaz-Canel, ello sería una fachada para la exportación. Estaría
maniatado, pero el carácter ornamental del nuevo "mandatario" se haría
tan evidente que socavaría la imagen de civilidad institucional que el
régimen vende al mundo.

Repartir el pastel

Por eso son de esperarse cambios a la Constitución. Estos podrían ser
parecidos a los de la Unión Soviética en 1964 tras la destitución de
Nikita Kruschev, quien era el Secretario General del Partido Comunista y
Comandante en Jefe de las fuerzas armadas, y jefe del Gobierno (Primer
Ministro) con poderes ejecutivos omnímodos.

Mediante una "troika" se repartieron el pastel para que nadie tuviera
los poderes de monarca absoluto que tuvo sobre todo Stalin. En el caso
de Cuba, tal repartición podría ser diseñada con tiempo por los propios
hermanos Castro, para que nadie más pueda gozar de la omnipotencia
feudal que ellos tuvieron durante más de medio siglo.

En Moscú, Leonid Brezhnev sustituyó a Kruschev como Secretario General
del partido y jefe militar supremo. Como jefe de Gobierno quedó Alexei
Kosyguin, y Anastas Mikoyan pasó a ser jefe de Estado como Presidente
del Presidium del Soviet Supremo (Consejo de Estado), ambos con poderes
limitados.

En Cuba, podrían igualmente pasar la comandancia de las FAR al jefe del
PCC, o crear un cargo especial como en China, donde el Comandante en
Jefe es el presidente de la Comisión Militar Central de la República
(CMC), al mando de 2.5 millones de hombres. En Beijing la jefatura de la
CMC usualmente la ostenta el jefe del Partido Comunista, pero Deng
Xiaoping, luego de retirarse en 1987 como Secretario General del
partido, la siguió presidiendo.

Sin embargo, podría ocurrir que no haya modificaciones constitucionales
y todo quedase igual. Entonces las posibilidades de Díaz-Canel de ser
Presidente y Comandante en Jefe serían remotas. Lo mismo antes de 2018
que después. Y en caso de serlo se parecería más al presidente Manuel
Urrutia en enero y febrero de 1959, que a Dorticós.

Urrutia tenía poder ejecutivo, pero era Fidel Castro quien gobernaba
desde su residencia de Cojímar como Comandante en Jefe del Ejército
Rebelde, pese a que no tenía cargo gubernamental alguno. Dorticós, en
cambio, nunca tuvo oficialmente poder ejecutivo. El 7 de febrero de
1959, nueve días antes de destituir a José Miró Cardona y asumir como
primer ministro, Castro redactó e impuso la llamada "Ley Fundamental",
que dejó sin efecto la Constitución de 1940.

Con aquel golpe de Estado "legal" Castro convirtió la figura del Primer
Ministro en Jefe del Gobierno, por encima del Presidente de la
República; abolió el Congreso y pasó al Consejo de Ministros la facultad
de redactar y promulgar las leyes. Castro concentró en sus manos todos
los poderes, aunque "provisionalmente". Al tomar posesión como Primer
Ministro, el 16 de febrero de 1959, dijo: "No me importa ningún cargo
público, no me interesa el poder".

El Presidente de la República devino Jefe de Estado de cartón. Un cargo
apenas protocolar con la misión de recibir las cartas credenciales de
los embajadores y representar a Cuba internacionalmente. A partir de
entonces, con el clásico humor criollo, a Urrutia la gente lo llamaba
"cuchara", porque "ni pincha ni corta". Cinco meses después Fidel obligó
a Urrutia a renunciar y nombró a Dorticós en su lugar.

Como en política casi nunca sucede lo pronosticado y en Cuba además
puede pasar cualquier cosa, podrían presentarse escenarios
sorprendentes, muy distintos a los que hoy se pueden vislumbrar.

No obstante, sea cual sea el futuro cubano, lo que sabemos hoy es que
Díaz-Canel, por ahora, no tiene pedigree castrista suficiente para ser
dictador, y sí el necesario para emular con Dorticós, Urrutia, o Mikoyan.

http://www.diariodecuba.com/cuba/1364779554_2562.html

El cubano de a pie, la verdadera cara de la "Revolución"

Educación, Cambios, Economía

El cubano de a pie, la verdadera cara de la "Revolución"

¿Cuantos cubanos de a pie pueden aspirar a que sus hijos se gradúen de
relaciones internacionales, hotelería y turismo, del Instituto Superior
de Arte o ciencias? Pocos, muy pocos
Diego Alberto Cairo, La Habana | 01/04/2013 10:02 am

"El cubano de a pie", es una expresión que escuché en alguna parte y me
resultó tan reveladora que desde entonces no puedo prescindir de ella.
Precisamente porque somos la mayoría es muy sencillo hacerse una idea de
quienes somos y como vivimos, o mal vivimos que sería la expresión correcta.

Pero hay muchos tipos de cubanos, lo que pasa es que comparados con los
cubanos de a pie son muy pocos. Si mañana se organizan elecciones libres
en Cuba, el candidato que cuente con el apoyo de este sector social
ganaría por aplastante mayoría. Lo curioso es que no tenemos voz ni voto
y hemos sido silenciados por esas minorías que ostentan el poder. Pero
eso no tiene nada de raro, es una ley universal y cuando esa ley se
rompe surgen las revoluciones.

En Cuba el poder se ejerce autoritariamente por un líder histórico
siempre de apellido Castro, una docena de vejestorios y los jerarcas del
Partido que les hacen la pelota a los viejitos. En esto me baso para
hablar mal y pensar aún peor de la "Involución cubana". No es un
problema de opinión política, ni de lucha de clases, ni siquiera de
libertad de expresión, es un problema personal.

Cuando el dinero y la comida no me alcanzan para llegar a fin de mes,
cuando los funcionarios públicos me maltratan y los agentes del
ministerio me humillan en el transporte público, exigiéndome que les
enseñe la ropa sucia y el pomo de agua hervida que llevo en mi mochila
repleta de la basura con la que ellos me han condenado a "sobrevivir",
no puedo sentir otra cosa que un odio visceral profundo alojado en cada
fibra de mi alma. Sí, para mi es un problema bastante personal. Pero
esas no son todas mis razones, apenas comienzo.

Aclarado esto podemos avanzar al tema central, "el cubano de a pie".
Como señala la expresión estamos hablando de una clase social
desprovista de medios de transporte automotor, así que dependen del
pésimo transporte público, las bicicletas en todas sus formas y
variantes, el chance, la suelas de sus zapatos y en el mejor de los
casos diez pesos en la mano para cubrir la distancia en un viejo carro
americano de petróleo remotorizado y siempre sucio. Claro esos somos los
hijos de la ciudad, porque los del campo se mueven en cualquier cosa que
tenga ruedas, camiones de ganado, carretas, trenes de carga y
chivichanas. Se imagina usted que tal le asentaría a Díaz-Canel
desprenderse del pico de una loma con una chivichana cargada con tres
sacos de carbón y sorpresivamente se encuentre en una curva con una
guarandinga y par de baches, seguro que tenemos que convocar a
"elecciones". ¿Le parece un chiste? No lo es para muchos padres de
familia en la zona oriental de la Isla que se juegan la vida todos los
días para ganarse cuatro pesos.

El cubano de a pie nunca puede tener una agenda muy apretada, necesita
un día o dos para realizar una gestión por sencilla que sea. De las ocho
horas laborables que tiene un día en la práctica solo se trabajan cuatro
así que "si no resuelves hoy, ven mañana por aquí a ver que podemos
hacer". Luego de lidiar por horas con el tema del transporte y otras
tantas en largas colas, al fin tienes la oportunidad de resolver tu
problema ante un funcionario público deprimido y siempre armado con el
poderoso escudo de la burocracia socialista. Pero no te queda más
remedio que aguantarte y poner tu mejor cara si es que deseas resolver
tu problema antes del fin de año o los meses de verano cuando todo se
paraliza. Diciembre, julio y agosto son como los viernes, sábados y
domingos o como las oficinas antes de las nueve, al medio día y después
de las tres. "Espere un rato, ya se fue o está reunido".

Si un cubano de a pie necesita recibir atención médica y no es de vida o
muerte lo primero que debe hacer es acudir a su red de socios y amigos
indagando el nombre del especialista que necesita. Luego busca una
recomendación y finalmente se presenta ante el médico en su consulta o
en su domicilio para concertar una cita. Si tiene suerte encuentra un
alma piadosa que se ocupará de su mal sin mayores intereses que el de
ayudar a un amigo de su amigo, pero frecuentemente se produce un
intercambio de bienes o como se dice en la calle, "tuve una atención con
el doctor". Esto garantiza que el paciente pueda acudir al médico en el
futuro sin volver a movilizar su red de socios o incluso recomendar a
otros familiares y amigos por su cuenta. Violar este proceso de
negociación significa dar un salto de fe al vacío. El resultado son
horas y horas en largas colas, malos diagnósticos, tratamientos
ineficaces, dolor y muchas veces la muerte por negligencia. Es una
tradición en los hospitales y farmacias mantener "una reservita de
medicamentos y equipos médicos para una emergencia". Por emergencia se
entiende a un paciente que tenga una relación especial con el galeno. A
los desafortunados que no califican dentro de ese término les espera un
futuro incierto.

Meses en una lista de espera antes de recibir una cirugía. Horas de
dolor en un cuerpo de guardia sin acceso a un analgésico. Ambulancias
que nunca llegan porque están rotas o no tienen combustible mientras el
paciente ve peligrar su vida arrojado sobre la camilla de un maltrecho
policlínico. Enfermeras sin equipos estériles, dentistas sin anestesia,
laboratorios sin reactivos. Hospitales donde los pacientes están
hacinados, las comidas son mal elaboradas a conciencia y los
medicamentos no son suministrados para negociarlos en el mercado negro.
¿Ha estado usted en los baños del Calixto García? Yo sí y apestan. El
infierno tiene muchos nombres pero no es Almejeira, CIMED o La Pradera.

El cubano de a pie solo tiene una esperanza y son sus hijos. Sueñan que
algún día puedan vivir mejor que ellos. Por eso luchan cuatro pesos como
sea para que los más jóvenes puedan estudiar y hacerse personas. Aún
tenemos la ingenua sensación que si son inteligentes y alcanzan una
buena profesión les irá bien en la vida. Claro esa sensación muere tan
pronto salen los resultados de las pruebas de ingreso a la universidad.
Ese día el cubano de a pié descubre que su hijo por inteligente que sea
no puede competir con los tutores particulares de su compañero de aula y
tiene que conformarse con ir para el pedagógico o ciencias
agropecuarias. Pero si el muchacho es de esos brillantes como el sol y
se impone ante las enormes desventajas llega al primer año de la carrera
para descubrir que necesita, ropas y zapatos nuevos, una ración de
alimentos diaria porque la que le dan en el comedor no le alcanza para
pensar en otra cosa que no sea el hambre que sufre. Necesita por lo
bajito cien pesos a la semana para cubrir el transporte y alguna
salidita ocasional con la novia, necesita un ordenador personal,
preferiblemente una laptop porque casi todo el material de estudio viene
en digital. Privarse de todo esto lo mete en el más terrible y oscuro
ostracismo. Si llega al tercer año es un verdadero milagro. ¿Cuantos
cubanos de a pie pueden aspirar a que sus hijos se gradúen de relaciones
internacionales, hotelería y turismo, del Instituto Superior de Arte o
ciencias? Pocos, muy pocos y si lo consiguen descubren que el único modo
de prosperar radica en su red de influencias para obtener un buen puesto
laboral y esas no están a su alcance. Así que su talentoso muchacho
tendrá que aprender a sobrevivir con un salario miserable que no
compensará ni en diez años lo que invirtió en su carrera. Pero lo peor
de todo es que a partir de ese momento es un esclavo de régimen que
dispondrá de él como mejor le plazca por dos años y ni pensar en buscar
su futuro en otras tierras, ya que sus estudios solo tendrán validez en
el territorio nacional. Brillantes estudiantes condenados a carreras
mediocres.

No necesito gráficos ni números para demostrar que la movilidad social
en Cuba es una de las peores del mundo y la meritocracia un término
desconocido. El que escribe estas palabras es la prueba viviente del
fracaso que es el sistema educacional cubano. Sí, para mi la ruina de la
nación cubana, empobrecida y humillada bajo la bota de la "Revolución"
es un problema personal del que no puedo opinar con la sangre fría,
porque nada de lo que escribo me es ajeno.

http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/el-cubano-de-a-pie-la-verdadera-cara-de-la-revolucion-283672

Entrevista a William Navarrete

Literatura, Exilio, Disidencia

Entrevista a William Navarrete

"No hay nada más parecido a un castrista visceral que un castrista
visceral arrepentido"
Félix Luis Viera, México DF | 01/04/2013 9:41 am

William Navarrete (Cuba, 1968), historiador del arte, poeta, ensayista y
novelista, también incursiona en el periodismo escribiendo para revistas
y periódicos como El Nuevo Herald en el que colabora desde hace 14 años.
Defensor de la causa para la democracia en su país natal, adonde no ha
vuelto desde que se exiliara en Francia hace 20 años, a lo largo de una
década ha organizado decenas de presentaciones de artistas e
intelectuales en la capital francesa y coordinado varias antologías,
como la del Centenario de la República Cubana, la de homenaje a Lezama
Lima o la de poetas cubanos contemporáneos en París. En la actualidad
administra dos blogs cuyas temáticas, entre otras, abordan el arte y la
literatura de la Isla y la situación política que se vive en esta.

Cubaencuentro lo entrevista sobre varios de los temas más actuales de la
Cuba de hoy y acerca de su más reciente obra, La danse des millions,
novela publicada recientemente en el país galo.

¿Cómo ven desde Francia los "cambios" en la política del régimen castrista?

William Navarrete (WN): Hay franceses que me preguntan sobre esos
cambios. Es la idea que tienen porque así ha sido abordado por la prensa
aquí. Es cierto: hay cosas que han cambiado. No solo en Cuba, sino en
cualquier lugar del mundo. Donde quiera ha habido siempre cambios.
Cuando yo vivía en Cuba era ilegal tener dólares. Después de mi salida
el dólar se convirtió prácticamente en la moneda nacional hasta que
inventaron el CUC. Eso, si se quiere, fue un cambio. Recientemente se
han abierto algunos espacios. La Iglesia católica, por ejemplo, parece
vivir una especie de luna de miel con el régimen. La procesión de la
Virgen de la Caridad por toda la isla era impensable en la época en que
yo viví en Cuba. También despenalizaron el tema de la homosexualidad.
Por supuesto, esa "pink revolution" está muy bien pero no es un tema
prioritario con respecto a problemas que en realidad afectan a la gran
mayoría e incluso a esta minoría. Han flexibilizado ahora la entrada y
salida de los cubanos. Es evidente. Conozco a mucha gente que siendo
incluso "refugiados políticos" han vuelto de lo más campantes. En París
he visto que personas que enarbolan públicamente las banderolas de la
intransigencia anticastrista (para parafrasear desde esta orilla el
excelente artículo de Miriam Celaya) que frecuentan a esos que van y
vienen. Te voy a contar una anécdota. A fines de la década de 1990 había
un cubano que vivía ilegal en París desde hacía bastante tiempo. Entre
varios exiliados se le apoyó y aunque costó Dios y ayuda se logró que le
dieran el asilo político. A los cinco años de tener dicho asilo se las
ingenió para cambiar su estatus por el de residente en Francia, con lo
cual lo primero que hizo fue regresar a cada rato a Cuba. Hasta ahí me
parece muy bien que cada cual haga lo que la conciencia le dicte y lo
que estime pertinente. El problema es que algunos de los que gritan a
favor de la "pureza" lo siguen frecuentando y hasta van de bailoteo y
todo a un sitio que dirige el supuesto renegado. ¿Quién se atreve a
decirme que esto no es un cambio? Claro, frecuentan aquel sitio contando
con el factor que pocos conocen la historia porque ni muertos lo
reconocerían en público si el caso fuera conocido. Les va de su
prestigio de intransigentes.

Otra de las medidas es permitir ciertas actividades cuentrapropistas.
También dejar que los cubanos compren casas si tienen con qué y cómo
justificarlo, que entren en los hoteles que antes estaban reservados a
extranjeros, que se vuelvan a escuchar en la radio determinados
cantantes prohibidos. Nada de esto era posible hasta hace poco. Es más,
en la época en que yo viví en Cuba solo salían del país tres categorías
de personas: los que se iban definitivamente al exilio, los que formaban
parte de las delegaciones oficiales y quienes cumplían misiones
internacionalistas. O sea, salían solamente los deportados y los
colaboradores. Ahora, por lo que veo, sale todo el mundo. Tanto es así
que muchos exigen regresar. Esto me deja perplejo, pues
independientemente de las grandes limitaciones que existen en la Isla se
necesita bastante aplomo para soportar la cotidianeidad cubana sobre
todo si ya se ha probado otro estilo de vida en otras latitudes. Por
último, entre los cambios habrá que añadir aspectos que todos olvidan:
la higiene, la medicina y la educación nunca habían alcanzado índices
tan bajos. ¿Son o no también parte de los cambios?

¿Cómo ha sido observado el fenómeno de la nueva "ciberdisidencia" en el
exilio cubano en Francia y en la sociedad francesa en general? ¿Cuál es
su opinión personal?

WN: Es un fenómeno muy interesante que merece nuestra atención. Con los
cambios en la tecnología también ha habido cambios en la manera de
enfrentarse al monolitismo político oficial. Los extremos se tocan, como
ya sabemos. No hay nada más parecido a un castrista visceral que un
castrista visceral arrepentido. Sucede lo mismo que con los convertidos
a una nueva religión. Hay excepciones, como siempre. Lo que sucede es
que a antiguos castristas o simples oportunistas que fingieron serlo al
cambiar de discurso en el exilio se les olvidó mutar de grupo sanguíneo.
Tienen el castrismo tan profundamente inoculado en sus venas que sufren
de una especie de intoxicación "bactereocastrista" de por vida. Todo el
mundo se da cuenta excepto ellos. Castristas de larga trayectoria al fin
y al cabo, no le dan el beneficio de la duda a nadie. Se creen a veces
en campaña política y se proyectan, con esa típica egolatría heredada
también del régimen, en una hipotética tribuna desde la que se miran sus
propios ombligos de candidatos a parcelas (virtuales) de poder.

Es muy interesante (y hasta divertido) observar estas cosas. Como la
intransigencia la aprendieron allá saben lanzarse como fieras contra
cualquiera que disienta desde una perspectiva que no sea exactamente la
de ellos. No entienden que el problema no está en que muestren sus
desacuerdos con respecto a unos u otros, sino en que lo muestran en
términos y maneras similares a los de los cederistas y federadas en
pleno mitin de repudio. Dejan, la verdad, una imagen bastante lamentable
de ellos mismos y ayudan sin saberlo a que sus enemigos declarados ganen
cada vez más simpatizantes. Mientras más se intente lapidar a alguien
con este tipo de acto de repudio físico o verbal más apoyo obtendrá de
mi parte el lapidado.

Todo proyecto que tenga por objetivo crear espacios de libertad en Cuba
debe ser bienvenido. Lo que se hace desde diversos espacios de la
sociedad civil cubana debe ser siempre apoyado por todos. Ya habrá
tiempo para que cada cual defina sus fronteras. Ahora lo que cuenta es
lograr que la sociedad se vuelva plural y sea reconocida por el gobierno
como tal.

¿Y cómo circula este tipo de información en Francia?

WN: En Francia el nivel de información es bajo. La gente se entera de
qué pasa en Cuba cuando los diarios publican, de vez en cuando, una
noticia. Las nuevas leyes migratorias, la nominación de Miguel
Díaz-Canel, los brotes de cólera de los últimos tiempos, por ejemplo,
han aparecido en la prensa. Sin embargo, análisis serios, de contenido,
ha habido muy pocos en los últimos tiempos. Cuba vista desde aquí sigue
siendo un destino turístico. De vez en cuando a algún político francés
se le ocurre viajar a la Isla para ver qué posibilidades hay de realizar
inversiones. Hace apenas unos días la muy leída revista L' Express
publicó un reportaje titulado "Cuba: tímido regreso del lujo gracias a
las reformas económicas". Explicaba que había cubanos residentes en la
Isla que podían pagarse el lujo de un fin de semana en Varadero a 200
dólares la noche o que se convertían en miembros de un gimnasio que les
cuesta hasta mil dólares anuales. El reportero tuvo la precaución de
añadir que buena parte de esa burbuja se debe a las remesas familiares,
aunque reconoció también que a la riqueza generada por el
"cuentapropismo". Al final añade algo que yo o alguien que haya vivido
en Cuba y conozca el Código Penal lo deja pasar por alto. Dice
textualmente "La tímida reaparición del lujo no es por tanto
ostentatoria... Todos tienen presente el ejemplo de un vecino denunciado
por enriquecimiento ilícito". A buen entendedor...

¿Cómo es la relación de los cubanos exiliados en París?

WN: Exiliados propiamente dicho quedan muy pocos: la mayoría de los
cubanos que viven en Francia, incluso aquellos que llevaban más de tres
décadas, han regresado a Cuba al menos una vez. No digo que no haya,
sino que quedan pocos. Si te refieres más bien a la emigración entonces
vale decir que no existe centro hacia el que todos converjan. En la
década de 1990, hubo salas de baile, centros nocturnos e incluso
asociaciones culturales y políticas que reunían a muchos cubanos de
París. Hoy día creo que queda poco de eso. En provincias, por el
defasaje que siempre hay con respecto a la capital, he oído decir que
existen asociaciones culturales creadas por cubanos. En una ciudad como
Niza, por citar una que conozco muy bien, hay un restaurante
absurdamente llamado La Bodeguita del Havana donde se reúnen algunos
compatriotas. También un club bailable llamado Samsas que ofrece noches
de temática cubana. Ese tipo de ambiente existió en París pero hoy día
ha ido decayendo. Otras corrientes de moda terminaron por desplazar la
fiebre cubana generada a raíz del grupo musical Buena Vista Social Club.

En cuanto a la literatura propiamente dicha puedo mencionarte a esa gran
dama de nuestras letras que es Nivaria Tejera y cuya novela El Barranco
acaba de ser reeditada en una bellísima edición de la editorial La
Contre-allée. También al dramaturgo José Triana a quien tengo además de
vecino y con quien departir da pie a evocaciones de una Cuba que él
conoció antes de que yo naciera. En ese mismo ámbito publican con éxito
autores como Leonardo Padura, Wendy Guerra, Karla Suárez y Abilio
Estévez, quienes no viven en Francia pero tienen editores franceses. Ha
sido incluso publicada una novela de Enrique Serpa, autor fallecido y
poco conocido incluso por los del patio. Otros nos han dejado, como hace
apenas tres años el escritor Juan Arcocha, quien vivía en París desde
hacía más de tres décadas. Pero como sabes aquí vivieron escritores y
artistas como Lydia Cabrera, Severo Sarduy, Alejo Carpentier, Wifredo
Lam, Agustín Cárdenas, Julio Herrera Zapata, Guido Llinás, Ángel Acosta
León, Amelia Peláez, Loló Soldevilla, entre muchos otros. En la
actualidad hay muchos jóvenes artistas, músicos, cineastas que ni
siquiera conozco. Todos, poco importa en qué medida, han dejado y dejan
algo en el imaginario de los franceses con respecto a Cuba. Y si unos
hablan de una Cuba que tal vez no sea la mía me parece muy bien que lo
hagan porque en definitiva esa es la ellos y cuenta y vale tanto como la
mía.

¿Qué acogida ha tenido en Francia la reciente publicación de su novela
La danse des millions, publicada por Editions Stock? ¿Cuál ha sido su
experiencia al respecto?

WN: Es una primera novela. La publiqué primero en España, en 2011, con
el título La gema de Cubagua. Anteriormente sólo había publicado aquí
dos libros de ensayos sobre temas musicales que escribí en francés y uno
de cuentos sobre el Louvre. En español sí tenía más de una docena de
libros entre poesías, ensayos, antologías, escritos periodísticos,
monografías críticas de arte, etc. Siempre es estimulante conversar con
el público. Hace apenas unas semanas en un salón literario en
Enghien-les-Bains, al norte de París, cuando anunciaron que era cubano
se me acercaron dos personas que no conocía y que me contaron sus
propias experiencias. Una de ellas era sobrina de la escritora de
expresión italiana Alba de Céspedes, hija del presidente Carlos Manuel
de Céspedes y Quesada y nieta del "Padre de la Patria", el patriota
Carlos Manuel de Céspedes. La otra era la sobrina del pintor rumano
"aplatanado" en Cuba Sandú Darié. Siempre en esos salones uno termina
intercambiando con personas con intereses comunes que de otro modo nunca
las hubiéramos encontrado. Lo mismo me sucedió en el Salón de París que
acaba de terminar. Y seguirá sucediendo, espero, en cada una de las
numerosas ferias y salones a las que asistiré a partir de este mes. Un
lector que se acerque a un libro es una puerta que se abre no para mí
sino para las letras de ese libro prisioneras del papel. Mi función es
un poco esa: hacer todo lo posible para que las letras vuelen libremente
y encuentren sus propios destinatarios. Ese es uno de mis objetivos.

Gracias, William.

WN: Al contrario: gracias a Cubaencuentro.

http://www.cubaencuentro.com/entrevistas/articulos/entrevista-a-william-navarrete-283668