¿Por qué se van?
[11-12-2015 00:44:56]
Lcdo. Sergio Ramos
(www.miscelaneasdecuba.net).- La nueva crisis migratoria tras casi 57
años del comienzo revolución castrista denota el fracaso del modelo
socio-económico-político de Cuba.
Hoy se encuentran varados en Costa Rica cerca de 4,000 cubanos y otros
mil aproximadamente, lo están en el trayecto entre Panamá y Colombia.
Son hombres, mujeres y niños que aspiran a llegar a los Estados Unidos
en pos de una vida mejor. Con esperanza de poseer un mejor futuro y con
más libertades. Algo que en su tierra no tienen, no han tenido, no hay
posibilidad de tenerla, al menos mientras persista el régimen
empobrecedor y clasista de los Hermanos Castro.
Las oleadas en pro de un futuro mejor y con libertad se remontan a los
mismos comienzos del régimen dictatorial: Camarioca en 1965, los Vuelos
de la Libertad entre 1965 a 1974, la crisis de los 10,000 refugiados en
la Embajada del Perú que trajo como consecuencia el éxodo masivo de
130,000 cubanos por El Mariel en 1980. El Maleconazo que provocó la
Crisis de los Balseros, con la salida en rústicas balsas, de más de
30,000 cubanos en 1994. Y hoy en el 2015 la crisis los cubanos varados
en Costa Rica.
Cuando esa masa de miles de cubanos es capaz de emprender un viaje a
Ecuador para después viajar más de 3,000 millas (5,500 kilómetros) por
tierra hasta la frontera México-Estados Unidos, es porque algo anda mal,
muy mal, en el país de origen de los migrantes. Cuando ese
desplazamiento humano es masivo y se cuentan por miles, es porque huyen,
no porque emigran. Cuando esto no es excepción sino la regla, es porque
en el país de origen sus ciudadanos no viven, sino sobreviven, bien a
causa de una catástrofe, o por falta de una vida con dignidad y con
libertad. Ese es el caso de Cuba.
Las personas pueden achacar su huida del suelo natal a la estrechez, a
la pobreza, a la falta de libertad. Pero esos achaques son los síntomas
del desastre.
Cuando damos una mirada al país de donde han provenido, y todavía hoy
provienen los miles que hoy escapan y han escapado de Cuba, observamos
un país lleno de injusticias. Es un lugar donde los trabajadores son
explotados por el estado-patrono que les paga un salario de miseria en
una moneda sin valor, mientras los productos de consumo se les venden a
precios exorbitantes, inalcanzables para sus salarios, y en otra moneda
que equivale a divisas extranjeras. Son obreros y profesionales están
carentes de derechos laborales fundamentales como el derecho a la
huelga, a la negociación colectiva, a sindicalizarse libremente.
Mientras que al mismo tiempo, un grupúsculo de mega-privilegiados que
ostenta el poder de modo omnímodo, acumula riquezas incontables en los
bancos de paraísos fiscales, y se desplazan por el mundo a todo lujo con
el dinero que le roban al sudor de los trabajadores cubanos.
Es un lugar donde vivir con dignidad y decoro es un lujo solo accesible
para una escasa minoría incrustada inamoviblemente en la cúpula del
poder, no es un país, es un feudo o una finca poblada por mayorales y
esclavos.
Es un horror a más de cinco décadas de promesas incumplidas, que en
pleno siglo XXI el pueblo cubano continúe careciendo de las necesidades
más básicas. Los alimentos, además de caros, son escasos, las medicinas
hay que otearlas; las viviendas se desmoronan o cuando no, se desploman
en las cabezas de los que las habitan; la transportación pública es un
desastre... se vive sin dignidad y decoro, en medio de un hiriente
contraste con la vida de los que integran el selecto círculo del poder,
donde abundan los alimentos, poseen servicios médicos y medicinas de
primera tecnología, residen en lujosas viviendas.
Se trata de un país donde nada se produce y todo se simula para
enmascarar la realidad del fracaso de un sistema económico mil veces
probado de injusto e inservible. Los campos cañeros están llenos de
marabú. En las fábricas se alteran a la alza los rendimientos de
productividad, se simula que se hace, se falsean estadísticas. Se vive
en la mentira y de la mentira con que el régimen engaña al pueblo y al
mundo. El sistema no sirve, no funciona, es ineficiente e improductivo.
Y el sistema económico que no genera riqueza, empobrece al país y al pueblo.
En Cuba protestar es pecar contra el todopoderoso estado. Los que
protestan son golpeados, cuando no encarcelados. La libertad no existe.
Los derechos humanos no se respetan. Y cuando alguien del pueblo increpa
al régimen, lo hace bajo estado desesperación que enloquece al sufrido o
bien, por una minoría de valientes que sienten y expresan el dolor y
sentir de la inmensa mayoría del pueblo atemorizado a costa de recibir
hostigamiento, palizas, cárcel,...y si los que dominan perciben al
opositor como potencial peligro... lo matan.
El pueblo cubano esta desinformado. Ha sido criado y adoctrinado en las
falsas bondades de un sistema cargado de injusticias y mentiras, que
solo sirve al bolsillo y poder de los que le oprimen. Por eso, muchos
cubanos se van del país, cuando en algún momento de sus vidas, aquellos
discursos adoctrinantes que reciben a toda hora, todos los días, los
impactaron al chocar en franca contradicción con la dura realidad
cotidiana que los golpeaba en su diario vivir.
En Cuba no hay futuro, no hay vida con dignidad, no hay libertad. He ahí
las razones de los que huyen de un infierno creado por la maldad de
algunos hombres perversos en la tierra de la que un día Cristóbal Colon
dijera que era "la más hermosa que ojos humanos hayan visto".
Todo ser humano lleva dentro el gen de la búsqueda del bienestar y la
felicidad. Y los cubanos no son distintos. Todos tienen derecho a una
vida digna y decorosa. A la alimentación sana y adecuada; a los
servicios médicos de calidad y sin discrimen; a las medicinas; a poseer
una vivienda segura y decorosa; a tener un trabajo donde se respete la
dignidad del trabajador y se le pague un salario justo y digno que rinda
para las necesidades de si y de su familia; a que sus hijos tengan
educación sin discrimen político, ni adoctrinamientos ideológicos. Tiene
derecho a no ser discriminado. A elegir libremente a sus gobernantes y a
reemplazarlos cuando lo entienda necesario. A expresar sus ideas
libremente, a vivir donde le plazca, a asociarse con quien quiere, a
viajar a donde desee...a ser y vivir dignamente libre. Eso es los que
buscan los cubanos. Los que salieron hoy, como los de ayer en esta saga
de más de cinco décadas.
Muchos salen hoy día rechazando todo aquello que les huela a política.
La rechazan por hastío tras haber vivido toda su vida bajo un constante
e incesante machacar de discursos, doctrinas, marchas y trovas
políticas e ideológicas. Se declaran apolíticos.
Políticos o no, apolíticos o no, consientes o no, esos miles de cubanos
salen buscando desesperados tener un futuro digno y libre para sí y para
sus hijos. Son refugiados y son nuestro pueblo. Y como todo pueblo,
tiene sus virtudes y sus defectos, pero ante todo, insisto, es nuestro
pueblo que clama por nuestra solidaridad.
Source: ¿Por qué se van? - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/566a0e783a682e0c68155288#.Vmr4CvkrLjY
No comments:
Post a Comment