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Sunday, October 11, 2015

Un freno al fraude en la ayuda a los cubanos

EN NUESTRA OPINIÓN: Un freno al fraude en la ayuda a los cubanos

Un reciente artículo del Sun Sentinel publicado en el Nuevo Herald [ver
Asistencia social a refugiados cubanos en EEUU va a parar a Cuba, 9 de
octubre] revela un fraude que mueve muchos dólares por el estrecho de la
Florida, en dirección al sur.

Cubanos que han llegado a Estados Unidos en los últimos años se
inscriben en las agencias del gobierno para recibir la ayuda como
refugiados que les otorga la ley, y luego regresan a Cuba para pasar
largas temporadas en la isla, disfrutando del dinero que les da el Tío
Sam. Otros vuelven definitivamente a Cuba, tras hacer un arreglo con
familiares en Norteamérica para que les cobren el cheque de la ayuda y
les envíen el dinero.

Según el artículo, el monto de la ayuda que reciben los refugiados
cubanos supera los $680 millones al año.

Estos programas de asistencia social se crearon en la época de la Guerra
Fría, cuando la tensión entre Cuba y Estados Unidos era muy alta y puso
a los dos países al borde del conflicto bélico, y cuando muchos cubanos
emigraban huyendo de la persecución política del régimen castrista.

Pero hoy muchos, aunque se acogen al mismo programa de ayuda y a la Ley
de Ajuste Cubano –que les otorga la residencia al año de estar en
territorio norteamericano–, no son perseguidos políticos. Lo demuestra
el hecho de que regresan a Cuba por largos meses o incluso a residir
permanentemente, mientras reciben los dólares generosamente otorgados
por los contribuyentes estadounidenses.

Eso es una estafa. Ni son refugiados o perseguidos políticos, ni tienen
derecho a recibir una ayuda creada para los fugitivos de regímenes
opresores.

Estos abusos han creado malestar en comunidades de inmigrantes como la
del Sur de la Florida, donde muchos tienen que trabajar muy duro durante
muchos años para alcanzar un nivel de vida estable. Han generado
disgusto en la propia comunidad cubana, muchos de cuyos integrantes
hicieron grandes esfuerzos, en numerosas ocasiones bajo rigurosas
condiciones laborales, para labrarse un porvenir, sin pensar en un
regreso definitivo a Cuba mientras la dictadura castrista estuviera en
el poder.

Pero algunos vienen ahora, reclaman los beneficios que el gobierno
federal les otorga porque los considera refugiados, y luego regresan a
Cuba y se las arreglan para seguir recibiendo los beneficios de la ayuda
norteamericana.

Hay que hacer algo para detener la sangría de dólares de los
contribuyentes que subsidian un modo de vida en Cuba, y cuyos
beneficiarios no merecen que se les conceda el título de refugiados
políticos. No lo son.

Su actitud está generando un extendido rechazo y podría perjudicar a los
que realmente merecen que Washington les dé una mano. Puede incluso
poner en peligro la Ley de Ajuste Cubano, cuya eliminación ya muchos
políticos tienen en la mira.

El fraude con la ayuda debe terminar. El gobierno federal debe examinar
este problema con cuidado y tomar medidas rápidamente para seguir
ayudando a los que lo necesitan y cortar el flujo de dólares a los que
se están aprovechando de la generosidad que los norteamericanos han
mostrado, desde hace décadas, hacia los fugitivos del régimen de Castro.

Source: EN NUESTRA OPINIÓN: Un freno al fraude en la ayuda a los cubanos
| El Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/en-nuestra-opinion/article38504940.html

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